Los
gobiernos de Cuba y Venezuela, mediante sus ministerios de
Relaciones Exteriores, se suman a la condena internacional por el
ataque terrorista perpetrado contra el Consulado de Estados Unidos
en Bengasi, Siria, donde murió el embajador norteamericano Chris
Stevens, así como otros diplomáticos.
"Cuba, que ha sido víctima de múltiples atentados contra sus
sedes y personal diplomático, que han costado la vida de
funcionarios de su servicio exterior, condena los actos contra la
Oficina Diplomática norteamericana en Benghazi y la muerte del
Embajador de los Estados Unidos en Libia y se opone resueltamente a
todos los actos de violencia contra las misiones diplomáticas y su
personal, en cualquier lugar, bajo cualquier circunstancia y
cualesquiera que sean las motivaciones que se aleguen", expresa
textualmente la declaración de la directora de Estados Unidos del
Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba que aparece en el sitio
Web cubaminrex.cu.
La Cancillería venezolana, por su parte, repudió este acto "que
viola la soberanía territorial estadounidense y atenta contra la
inmunidad que protege a toda legación diplomática".
A continuación el texto íntegro:
República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores
Comunicado
El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela condena de
la manera más firme el ataque terrorista perpetrado contra el
Consulado de los Estados Unidos en la ciudad libia de Bengasi, que
ocasionó la muerte al Embajador de los Estados Unidos en ese país,
Chris Stevens, así como a miembros de la representación diplomática
estadounidense.
Al transmitir sus condolencias a familiares y amigos de las
víctimas, el gobierno venezolano manifiesta su repudio a este acto
de agresión, que viola la soberanía territorial estadounidense y
atenta contra la inmunidad que protege a toda legación diplomática.
El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela recuerda que
el 23 de agosto de 2011, la Residencia del Embajador de Venezuela en
Libia fue objeto de un asalto brutal por grupos violentos en plena
guerra de la OTAN contra Libia, hecho que en su oportunidad fue
condenado por numerosos países e instancias internacionales, pero
ante el cual las potencias occidentales guardaron absoluto silencio.
El gobierno bolivariano de Venezuela alberga la convicción de que
el estado de conmoción que reina hoy en la hermana Libia, es
producto de la política colonialista de agresión, injerencia y odio
sembrada por los países de la OTAN, que ha desestabilizado y
potenciado la violencia y el terrorismo en esta región del mundo.
Por esta razón, de la misma manera que condenamos y repudiamos este
ataque, llamamos a que cese el intervencionismo y el odio contra los
pueblos árabes y musulmanes.
Caracas, 12 de septiembre de 2012