Una coalición de
grupos ecologistas y científicos reclamó este martes el cierre
definitivo de la única central nuclear de la provincia de Quebec,
Gentilly-2, abierta en 1983 y apagada desde fines de julio a causa
de una avería.
La coalición, reunida en torno al movimiento "Saquemos a Quebec
de la (energía) nuclear", solicitó al nuevo gobierno del Partido
Quebequense que confirme su compromiso de eliminar esta central,
situada a orillas del río San Lorenzo, a unos 150 km al noreste de
Montreal.
Pauline Marois, electa el martes pasado primera ministra de
Quebec, "seguramente sabe que no es necesaria la aprobación de la
Asamblea Nacional, ni un nuevo decreto para decidir el cierre
definitivo de Gentilly-2 y cumplir así su compromiso", dijo a la
prensa Christian Simard, portavoz de "Saquemos a Quebec de la
nuclear".
La mayor parte de la electricidad de Quebec proviene de las
inmensas represas hidroeléctricas del norte la provincia, mientras
que Gentilly-2 contribuía solamente con cerca de 2% del total.