Tras
la histórica actuación de los atletas cubanos en los recién
finalizados XIV Juegos Paralímpicos de Londres, en nuestro pueblo
existe un gran sentimiento de afectividad hacia esas 22 personas
que, con sus limitaciones físicas y sus sorprendentes historias, se
han convertido en paradigma de otros muchos.
A la cabeza de la representación que regresó ayer a la Antilla
Mayor se encuentra la Reina de la Velocidad, Yunidis Castillo, quien
a sus 25 años acaba de destrozar tres marcas mundiales y conquistar
sendas medallas de oro en las pruebas de 100, 200 y 400 m planos de
la categoría T-46. Su entrenadora Miriam Ferrer se siente muy
orgullosa por el desempeño de su alumna, a quien considera una
magnífica atleta y mejor persona, además de esa férrea disciplina
que la ha convertido en un referente del deporte mundial.
Para otra de sus pupilas, la jovencita de 20 años, Omara Durand,
campeona y recordista paralímpica en 100 y 400 m (T-13) de estos
Juegos, las promesas no pueden quedar en el aire, hay que
cumplirlas, y por ello conquistó esos dos títulos que había
vaticinado, dejando en el pasado la mala experiencia de Beijing,
donde se fue sin medallas.
"Es muy importante para cualquier atleta discapacitado el
reconocimiento del pueblo. Nos sentimos muy regocijados y le
agradecemos a esta Revolución tan grande que tenemos, por poner en
alto el deporte para las personas con limitaciones físico-motoras",
comentó Durand a su llegada a la Patria.
Sin duda, esta delegación que nos representó en Londres ha
marcado un antes y un después en la historia, pues además de lograr
una actuación sin precedentes con sus 17 preseas (9-5-3) mostró una
increíble eficiencia al conseguir con tan solo 22 atletas ese número
de metales.