El proyecto, que se inició en el 2009 y consta de tres fases, se
halla próximo a concluir la segunda de ellas: el montaje de la línea
de producción para envases de 52 y 73 milímetros, de cuatro alturas
diferentes (para compotas, leche condensada o evaporada y sopa de
tomate).
De acuerdo con la directora de la ENVOCC, Nelly Toirac Castaño,
esta maquinaria puede conformar hasta 500 latas por minuto, con
costura interior de barniz de polvo electrostático y soldadura
eléctrica, que es precisamente una de las ventajas de la nueva
tecnología, pues sustituye la otrora soldadura de plomo y estaño.
"Las mejoras introducidas —comenta Toirac— sustituirán el trabajo
prácticamente artesanal que se hacía antes, permitirán un aumento de
la productividad y, además, dotarán a los envases de una calidad y
durabilidad superior.
"A ello se une que el ahorro será mayor, pues la importación de
envases de 52 y 73 mm será sustituida por nuestros propios
artículos, que contarán con la misma calidad que los que actualmente
entran al país", acotó.
La producción de esos recipientes prevé iniciarse este mes,
sumándose así a la de envases de 153 mm de diámetro, línea que
inauguró el empleo de la nueva técnica a fines del 2009.
La maquinaria conformadora de este último surtido puede elaborar
de 85 a 100 piezas por minuto, y antes de que concluya el año debe
introducirse a su gama de alturas la perteneciente a los envases
para conservas de atún.
Según explicó a Granma la directiva, "con el empleo de los
equipos modernos se estandarizarán nuestros envases según la medida
internacional, pues el diámetro que usamos actualmente es menor que
el patrón común".
Como última fase del proceso inversionista se prevé emplear
también tecnología con soldadura eléctrica para la elaboración de
envases de cinco galones (empleados, sobre todo para el
almacenamiento de pulpas), a los que también se les cambiará la
soldadura de plomo y estaño por la eléctrica.