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Medidas para mejorar el funcionamiento de las
UBPC Autonomía básica para la
producción cooperativa
SHEYLA DELGADO GUERRA y ANNERIS IVETTE LEYVA
Estaba anunciado: como parte de la actualización del modelo
económico cubano, el país se había propuesto lograr una gestión más
eficiente de las Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC) y
eliminar las ataduras que las frenaron durante años.
Ajeno
a lo estipulado por el Decreto-Ley No. 142 de 1993, muchas veces “se
naturalizó” la imposición a las UBPC de planes y dirigentes,
limitando su avance y desenvolvimiento.
Con tal objetivo, el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros
aprobó un grupo de medidas centradas en legitimar una autonomía que
en su concepción fundacional tuvieron esas unidades "en papeles",
pero pocas veces lograron en la práctica. Figura entre estas un
Nuevo Reglamento General, publicado hoy por la Gaceta Oficial
Extraordinaria número 37.
Creadas en 1993 con el propósito de revitalizar el sistema
agroproductivo, las UBPC surgieron a partir de granjas estatales con
cuatro puntos cardinales que debieron regir su funcionamiento: la
vinculación del productor al área como incentivo laboral, la
capacidad de autoabastecimiento de los trabajadores y sus familias,
la correlación entre producción alcanzada e ingresos percibidos, y
el desarrollo efectivo de la autonomía de la gestión; principios
básicos que al amparo del Decreto-Ley No.142 de 1993, hoy continúan
enrumbando su destino.
Las
medidas financieras para las UBPC, similares a las que se habían
tomado en otros momentos, ahora son calzadas con otras que respaldan
su éxito, explica Julio A. Martínez Roque, director nacional de
Atención a las Unidades Productoras en el MINAG.
La entrega de tierras en usufructo por lapsos indefinidos a las
UBPC, la adquisición de los medios de producción fundamentales, el
aporte de la fuerza de trabajo y el saberse "dueñas" de cuanto
producían, figuraban entre las fortalezas del acertado engranaje
conceptual y jurídico de estas estructuras; unido a la posibilidad
de elegir a los dirigentes en colectivo y operar sus cuentas
bancarias, honrar las obligaciones fiscales correspondientes, así
como retener y distribuir las utilidades entre su membresía. Al
menos en teoría...
Pero esa "armonía" en cuanto al contenido, no pudo articularse
orgánicamente. De ahí que las empresas estatales se relacionaran con
ellas como dependencias inmediatas y, por ello, muchas veces se
asumiera como "normal" la imposición de planes y dirigentes, o el
requerir en ocasiones la autorización de estas entidades que las
atendían para pagos salariales.
Las
17 acciones diseñadas para eliminar las ataduras impuestas a las
UBPC, insisten en el reconocimiento de estas como personas jurídicas
en igualdad de condiciones que el resto de las formas productivas.
¿Resultado? La personalidad jurídica de dichas formas de
producción cooperativa quedó relegada al plano de la sujeción y el
no reconocimiento, al punto de que no podían establecer relaciones
contractuales con otras entidades estatales.
Esta subordinación que se ejercía en la práctica comprendía
diversas aristas: desde las ya mencionadas, hasta la aplicación de
resoluciones y procedimientos que para nada eran propios de las UBPC.
Encima de todas esas prácticas que frenaban su desenvolvimiento,
las reiteradas deficiencias en materia de organización y producción
—sin olvidar las consecuencias de numerosos eventos meteorológicos—
ayudaron a "engordar" los adeudos heredados de sus predecesoras y
las pérdidas.
DE LO QUE HAN SIDO, A LO QUE DEBERÁN SER
"En 1994, un año después de su constitución, existían en Cuba 2
519 UBPC y ahora son 1 989, la gran mayoría pertenecientes al
sistema del Ministerio de la Agricultura (MINAG)", comentó a
Granma Julio A. Martínez Roque, director nacional de Atención a
las Unidades Productoras en ese organismo.
Abundó que cuentan con un área de más de un millón 770 mil
hectáreas, lo que representa aproximadamente el 28 % de la
superficie agrícola del país. Sin embargo, el 23 % de las tierras
que administran se mantienen ociosas, un ejemplo claro de la
subutilización de su potencial y, por consiguiente, de las bajas
producciones registradas.
"Al término del 2010, alrededor del 15 % de esas entidades
económicas cooperativas cerraron con pérdidas y un 6 % ni siquiera
presentó balance económico", explicó Martínez Roque.
Aseveró también que, en sentido general, han recibido tratamiento
financiero —del presupuesto del Estado— por encima de los 3 300
millones de pesos. Incluso, el Banco ha tenido que hacer prórrogas
para la liquidación de las deudas, además de reducir las tasas de
interés, en aras de darles un "respiro"... y, ciertamente, lo
experimentaron.
De acuerdo con el funcionario, las UBPC que pertenecen al sistema
del MINAG acumularon, al cierre del 2010, deudas estimadas en 1 229
millones de pesos, pérdidas de años anteriores por unos 680 millones
más y, por si fuera poco, otros 203 millones como "herencia" de
unidades disueltas. Resumen: un capital negativo de nada menos que
¡2 112 millones de pesos! En fin, "producían de milagro".
Tras 19 años de existencia, por primera vez estas unidades fueron
sometidas a un riguroso diagnóstico integral, el cual puso sobre el
tapiz sus debilidades y sentó las bases para proyectar su
erradicación.
"Una categorización preliminar permitió ubicarlas en tres grupos
esenciales. En el primero se encuentran aquellas con una situación
productiva y económica favorable, poseen el capital humano necesario
y estabilidad en sus estructuras de dirección. Están en esas
condiciones 540 UBPC (112 son del sistema productivo del Grupo
Azucarero)", comentó el director nacional de Atención a las Unidades
Productoras.
"El segundo grupo —prosiguió— comprende a las que tienen
dificultades de índole organizativa, productiva, económica y
financiera, pero que pueden subsanar sus problemas mediante una
serie de medidas y, así, crear las condiciones para incrementar la
producción. Aquí se ubica el grueso de las unidades (1 122),
equivalente al 57 %.
"Y, por último, el grupo donde están las de una crítica situación
en los aspectos referidos y que no tienen posibilidad alguna de
recuperarse. Son 327 UBPC, todas del sistema de la Agricultura, las
que se han identificado en tal estado", dijo.
Gracias a esa categorización, se pudieron reordenar las unidades
productoras del sistema del Grupo Azucarero y comenzar,
paulatinamente, el proceso en las correspondientes al MINAG.
Como resultado del diagnóstico, se aprobó un paquete de 17
medidas inmediatas para resolver las ataduras que limitan su
funcionamiento, acorde con los Lineamientos 17, 178, 179, 180 y 187,
referidos a la adopción de un nuevo modelo de gestión y el logro de
una mayor autonomía.
CAPITALES PARA EL CAMBIO
Imprescindible era, ante todo, definir un tratamiento financiero
que les permitiera a las UBPC, a partir de estimular y revertir sus
resultados productivos, liquidar a mediano plazo el acumulado
endeudamiento bancario, fiscal y con el sector empresarial.
En principio —ahondó Julio A. Martínez— se modificó el destino de
los 116 millones de pesos planificados en el Presupuesto del Estado
para el año 2012 como capital de trabajo, el cual cubrirá parte de
las pérdidas de años anteriores de las UBPC pertenecientes a los
grupos I y II descritos —total ascendente a 332 millones 100 mil
pesos—, así como una fracción de sus deudas con el Banco y el sector
empresarial.
Los montos que este saldo no abarque serán costeados mediante el
pago, a partir del 2013, de un tributo del 5 % sobre los Ingresos
Brutos, el cual, recaudado por el Presupuesto del Estado, funcionará
como fuente para la capitalización de estas formas productivas. En
el caso de las deudas bancarias, estas serán renegociadas hasta un
máximo de 25 años, comentó.
El plan elaborado también contempla que en la redistribución del
financiamiento concebido con tales propósitos, sean priorizadas
aquellas UBPC que mejor respondan productiva y financieramente.
Martínez Roque subrayó que, a partir del año próximo, el
Presupuesto del Estado no continuará financiando a las UBPC, excepto
en aquellos casos que sean de interés estatal. No obstante, estarán
exoneradas de la declaración y liquidación del Impuesto sobre
Utilidades previsto en la recién aprobada Ley Tributaria por un
periodo de hasta cinco años, y les serán condonadas las deudas
vencidas con el fisco, que en el caso de las UBPC de los grupos I y
II, equivale a siete millones 800 mil pesos. Todo ello en pos de
contribuir a su fortalecimiento financiero.
LAS UBPC NO SON EMPRESAS ESTATALES
Jurídica y conceptualmente bien concebidas, el diagnóstico
realizado dejó en claro que los obstáculos al desempeño de las UBPC
y el estrechamiento de su marco de autonomía —hasta prácticamente
niveles insostenibles— llegaron en lo esencial de la mano de
prácticas no amparadas por la norma legal que les dio origen.
Así, para estar a tono con el Decreto-Ley 142 de 1993 —por el
cual surgieron las UBPC y mantiene plena vigencia— se elaboró un
Nuevo Reglamento General, contenido en la Resolución 574 del 13 de
agosto del 2012, del Ministerio de la Agricultura, publicada hoy por
la Gaceta Oficial.
La norma, que entrará en vigor inmediatamente, ratifica que las
UBPC son entidades cooperativas, y su funcionamiento se rige por el
Reglamento General, el Interno, y por su Asamblea General como
máximo órgano de dirección. Esta tiene facultades para decidir el
porcentaje de las utilidades a distribuir entre sus miembros
(excepto si arrastran pérdidas acumuladas, cuando solo podrán
disponer de hasta el 50 %).
Igualmente se establece que puedan comprar con cheques o en
efectivo, directamente, productos tales como sal, azúcar, vinagre y
envases en la red minorista y mayorista del MINCIN, así como
materiales de construcción a precios sin subsidios para la
edificación de viviendas y otras instalaciones.
El autorizo para estas acciones marca una coherencia con una de
las restantes medidas referida a las viviendas que, como patrimonio
de las UBPC, se encuentran en diferentes fases de terminación: estas
podrán ser tasadas y vendidas a los socios para su terminación por
esfuerzos propios, o concluidas con fondos de la cooperativa.
El Nuevo Reglamento General también deja claro que los controles
estatales los ejercerán los órganos, organismos y entidades del
Estado con tales facultades. La empresa a cuyo sistema de producción
se vincula la UBPC, solo velará por el cumplimiento de las normas
técnicas de los procesos productivos y la contratación que responda
a la demanda estatal. Lo no contratado o el excedente de sus
producciones, podrá ser comercializado libremente.
DINERO EN SACO COSIDO
"A las UBPC se les ha prestado ayuda desde su surgimiento, pero
sobre todo financieramente. Las nuevas medidas destacan porque,
aunque incluyen también un alto componente financiero, vienen
acompañadas de otras que apuntalan su éxito, al tratar de erradicar
el problema desde el origen". Así resume Julio A. Martínez la
esencia de las 17 acciones diseñadas que, de forma general, insisten
en el reconocimiento de las UPBC como personas jurídicas en igualdad
de condiciones que el resto de las formas productivas.
Por este camino, sin más imposiciones de una empresa estatal
mediadora, desde el 2013 las cifras del Plan de la economía serán
desagregadas hasta el nivel de la UBPC, facilitando así que estas
pacten relaciones con todas las personas naturales y jurídicas,
siempre con base contractual, para la compra directa de productos y
servicios en correspondencia con el plan aprobado, así como para su
abastecimiento interno —posibilidad también reconocida dentro del
nuevo Reglamento General.
Se especifica además entre las decisiones que los contratos con
las empresas suministradoras de insumos del MINAG y del Grupo
Azucarero se establecerán directamente, sin la intermediación de
ninguna entidad, así como para la adquisición del combustible
aprobado, en el caso de las adscritas al sistema productivo del
Ministerio de la Agricultura.
Para no dejar resquicios que puedan limitar el cumplimiento de
estas disposiciones, un acuerdo del Comité Ejecutivo del Consejo de
Ministros indicó a los OACE y a los CAP garantizar que sus
dependencias y las entidades de sus respectivos sistemas
empresariales presten servicios y vendan insumos directamente a las
UBPC.
En función de que ningún error parta del desconocimiento, entre
las medidas también se ha diseñado un programa emergente de
capacitación, dirigido a los directivos y juntas de administración
de las UBPC, así como a los empresarios y cuadros estatales del
sistema de la Agricultura. Los temas impartidos se compendiarán y
entregarán como herramienta de trabajo para las direcciones de las
UBPC y las entidades estatales.
De igual modo, será imprescindible llevar adelante un proceso
asambleario en cada Unidad Básica de Producción Cooperativa, con el
objetivo de estudiar el nuevo Reglamento General y proceder a la
reelaboración de los internos.
Como parte del mismo plan, se fusionan o disuelven aquellas que
no tengan posibilidades de recuperación (casi 300). Por último, se
ha dispuesto seguir la correcta ejecución de estas disposiciones a
través de los mecanismos de control del MINAG y el Grupo Azucarero,
acotó Martínez Roque.
"Este proceso tardó aproximadamente dos años, surgió a partir de
las inquietudes de la propia base productiva, y no tiene precedentes
en las casi dos décadas que llevan de creadas las UBPC", declaró el
directivo. Aseguró además que las nuevas medidas se harán
extensivas, en lo que corresponda, a las cooperativas de Producción
Agropecuaria y de Crédito y Servicios, pues se reconoce que, en
muchos casos, estas tampoco han estado exentas de amarres similares
en su desenvolvimiento.
"Ahora el reto está en que las UBPC sepan vencer, en la práctica,
la dependencia histórica que han tenido de las empresas, y
aprovechen al máximo las nuevas oportunidades; algo inexorablemente
vinculado al reconocimiento de la autonomía de estas formas
cooperativas por el resto de los organismos y entidades. La voluntad
de salvarlas ya es un hecho." |