Caravana por la Paz hizo una parada en la Casa Blanca.
Después de recorrer 10 mil kilómetros, culminó este lunes frente
a la Casa Blanca (Washington) la Caravana del Movimiento por la Paz
con Justicia y Dignidad, emprendida desde el pasado 11 de agosto en
Tijuana (noreste México) y encabezada por el poeta mexicano Javier
Sicilia.
La acción de protesta logró recorrer 26 ciudades con la intención
de denunciar las actuales políticas de lucha contra el narcotráfico,
impulsadas por el Gobierno mexicano con ayuda de Estados Unidos (EE.UU.).
Sicilia consideró que el principal logro de la Caravana,
conformada por parientes de más de 100 personas desaparecidas, ha
sido el de "crear una agenda nueva a través de una diplomacia
ciudadana que por primera vez ha reunido a mexicanos y
estadounidenses".
"Este es un fin y un principio", aseguró este lunes el activista
mexicano durante un acto organizado por el sindicato AFL-CIO, el
mayor de EE.UU., que dio la bienvenida a la protesta en Washington.
"Venimos desde lejos para poner en el centro de este país el
horror de esta guerra inútil y perdida. Hemos puesto al ser humano
en el centro de la vida", aseguró Sicilia.
El poeta mexicano perdió en marzo de 2011 a su hijo Juan
Francisco a manos del crimen organizado.
La Caravana de la Paz, frente a la política de la guerra contra
las drogas que se articula en el Plan Mérida, propone un enfoque
basado en la legalización de la droga, el control de armas y la
persecución del lavado de dinero.
El activismo se mantendrá este martes, pero no con marchas, sino
en forma de reuniones que se mantendrán en 27 oficinas del Congreso
y con el embajador mexicano en Estados Unidos, Arturo Sarukhan.