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Reparación del Puente de Bacunayagua
Prioridad a una maravilla
ROBERTO TORRES BARBÁN
Sus
315 metros sobre la Vía Blanca se erigen como majestuosa respuesta
humana a los retos que impone la madre naturaleza. No por gusto el
Puente de Bacunayagua está considerado entre las siete maravillas de
la Ingeniería Civil cubana. Por tal motivo, se vuelven recurrentes
entre quienes lo transitan las fotografías de admiración a la obra,
así como las expresiones de elogio y felicitación para aquellos que
lo construyeron, las mismas que se podrían escuchar por estos días
cuando se concretan allí los primeros pasos de su reparación
capital; complejas labores que no se efectúan desde el año 1976.
Sobre las profundidades del río homónimo, el Bacunayagua junta a
las provincias de Mayabeque y Matanzas y es de gran importancia
económica para la nación.
Desde
1976 no se realiza una reparación capital.
Al analizar el inventario de los puentes cubanos, cerca del 70 %
de estas obras necesita algún tipo de reparación, aunque sin dudas,
el mayor del país, adquiere un carácter prioritario en ese
escalafón.
El Bacunayagua forma parte de un programa integral que se realiza
sobre los puentes ubicados a lo largo de la Vía Blanca, pues estos
deben estar preparados para soportar las cargas que transitan sobre
ellos, y que en los últimos tiempos aumentan por el desarrollo del
polo petrolero en la zona. "No se hace nada con reparar siete
puentes si solo uno se vuelve intransitable, por tal motivo
entidades del Ministerio de la Construcción ya han realizado labores
similares en los puentes de Jibacoa, Puerto Escondido y Boca de
Jaruco", explicaron a este diario directivos de ese organismo.
Motivada por el interés económico, arquitectónico y constructivo
de la obra, así como por el paso del tiempo y la necesaria
restauración del viaducto, en el año 2009 la Oficina de Consultoría
y Diseño de la Empresa Nacional de Investigaciones Aplicadas llevó a
cabo un estudio detallado para evaluar el estado estructural del
Bacunayagua. Realizados bajo condiciones extremas de riesgo, estos
diagnósticos permitieron caracterizar sus componentes estructurales,
evaluar de forma precisa sus afectaciones constructivas, determinar
los parámetros y condiciones de su restauración, así como los
requisitos técnicos de los materiales a emplear.
El
uso de medios para la seguridad personal de los trabajadores es
vital.
Sobre estos trabajos previos se asentaron los que ahora inicia la
Empresa de Construcción y Montaje Especializado (ECME), entidad que
ejecuta estas labores, y que tiene como inversionista a la Dirección
Provincial de Vialidad de Matanzas, indicó Yisell Piedad Farías,
Directora de Desarrollo de la empresa constructora.
El
Bacunayagua no se maquilla, se rejuvenece
El Bacunayagua es uno de los puentes más complejos de reparar en
el país, no solo por las características topográficas de la zona en
que está enclavado, lo que dificulta el acceso a los pórticos, sino
porque su elevada altura —112 metros en el centro— incrementa la
fuerza de los vientos, explicó a Granma Osvaldo Bustamante,
jefe de Colectivo de Puentes de la ECME, quien lidera el trabajo que
realizan 25 trabajadores.
"El proceso de reparación, que comenzó en marzo, se ha dividido
en tres etapas, y en estos momentos nos encontramos en la primera de
ellas, que se debe cumplimentar en un cronograma de ejecución de 10
meses".
En este primer periodo de trabajo, el cual incluye la reparación
de los pórticos, columnas y cabezales, se ha comenzado por una fase
previa en la que han sido priorizados los procesos de construcción
de Facilidades Temporales y Obras Inducidas, en los cuales se
ejecutan acciones para garantizar el acceso de los trabajadores al
lugar, así como el traslado del acero y vigas hasta la base de los
pórticos, añadió.
Precisamente, una de las partes más difíciles de esta etapa es el
montaje de más de dos mil andamios, pues el proceso de bajarlos
hasta la falda de la montaña y montarlos en el puente se ha hecho
manualmente.
En estos momentos tiene lugar el montaje en el pórtico H, del
lado del puente en la provincia de Matanzas, a unos 50 metros de
altura, que en total requiere de 800 metros cuadrados de andamios.
Sus componentes llegan a pesar hasta 150 libras, y todos se suben a
mano, "a todo esto se suma el empuje del viento, lo que dificulta
las labores de carga, a pesar de ello, ya se han subido más de tres
toneladas, una labor titánica".
Una de las particularidades de esta obra es que en la reparación
se hará uso de productos especiales como morteros, pinturas, fibras
de carbono e inhibidores de corrosión, que garantizan la calidad y
durabilidad de los trabajos. Todos los suministros para la
reparación están en el almacén, confirma el directivo.
Una de las problemáticas que en principio han provocado atrasos,
es la espera por la llegada al país de un ascensor de importación
que humanice el trabajo, así como la demorada contratación con la
Unión Eléctrica para obtener el servicio 220 trifásico, informó
Bustamante.
Anunció además, que en la segunda etapa se realizará la
Reparación del Arco, mientras en la tercera, se hará lo mismo en las
Vigas y el Tablero.
Preservar
la seguridad del trabajador es lo primero
El jefe de Colectivo de Puentes de la ECME comentó que ese equipo
es consciente de la complejidad de las labores que realiza. Por tal
motivo, el personal que participa recibe la preparación necesaria
para garantizar su seguridad y protección, con un adiestramiento
para trabajar en la altura; además a su disposición se ponen todos
los medios de protección posibles.
Los reparadores, dijo, utilizan mayas contra caídas, así como
instalan plataformas de trabajo con pasadores de seguridad que
evitan la absorción del viento. También usan otros medios de
seguridad personal como las llamadas cuerdas de vida, guantes,
cascos de protección y por supuesto el arnés, acotó Piedad Farías,
directora de Desarrollo de la ECME, quien abundó que para estos
trabajos se cumplen todas las normas de seguridad. "Incluso los
andamios que se utilizan destacan entre los más seguros de los que
existen en el país".
En todas las obras de esta entidad se trabaja cumpliendo
protocolos de seguridad, firmados por todos los trabajadores, que
tienen implícita la capacitación y chequeos médicos regulares,
culminó. |