El
destituido presidente Fernando Lugo estimó hoy que las fuerzas de
izquierda en Paraguay, tiene una gran oportunidad de ponerse a la
altura de los acontecimientos políticos de la región.
El Frente Guazú debe consolidar su unidad. Tenemos una matriz
común basada en el socialismo, experiencia de izquierda, y creo es
un gran aliciente, una espina dorsal unitaria que tenemos dentro del
Frente, declaró Lugo a Prensa Latina.
Consideró que la falta de una organicidad y de articulación es
una carencia a construir a marcha forzada y en tal sentido subrayó:
El tiempo es corto, tenemos un enemigo grande que es el tiempo.
Acotó que participar en los comicios de 2013 con un ambiente
adverso y hostil es difícil, porque no hay las garantías suficientes
para que la transparencia y la credibilidad del sistema electoral
paraguayo se puedan refrendar en elecciones democráticas.
Lugo concluyó este miércoles un apretado programa de dos días en
Uruguay, marcado por las amplias expresiones de solidaridad hacia su
figura y al pueblo guaraní.
Nos vamos fortalecidos con una agenda bastante cargada, bastante
intensa sobre todo como decimos en Paraguay con las pilas bien
cargadas, para seguir luchando por un país diferente como se merecen
todos los paraguayos, aseveró.
Lugo sostuvo reuniones con la presidenta del gobernante Frente
Amplio (FA), Mónica Xavier; dos vicepresidentes y la Mesa Política
de la coalición de izquierda, y efectuó entrevistas privadas con
organizaciones sociales.
La estancia del exsacerdote tuvo su punto más elevado la víspera
cuando su delegación recibió un gran respaldo en el acto de masas
"En solidaridad con el pueblo paraguayo", efectuado en la capitalina
sede de la central gremial PIT-CNT.
Como orador central intervino el visitante, quien aseguró que el
golpe parlamentario del pasado 22 de junio cerró en el país una
etapa y abrió otra mucho más grande y desafiante.