DAMASCO.—
Centenares de mercenarios e insurgentes árabes abandonaron en los
últimos días las zonas fronterizas entre Pakistán y Afganistán para
dirigirse a Siria, según informes dados a conocer hoy aquí.
La agencia árabe siria de noticias SANA cita un artículo del
corresponsal del diario británico "The Times" en Pakistán, Fracis
Elliot, quien reveló que centenares de combatientes árabes vienen
para unirse a las filas de los grupos terroristas armados en Siria.
Según Elliot, los milicianos extranjeros salen de las zonas
tribales en Pakistán, y algunos de ellos se juntan a los llamados
rebeldes en Siria. Cifras conservadoras sitúan su número en 250
personas en los últimos meses.
Los referidos combatientes árabes habían llegado a Pakistán para
combatir con los insurgentes y ahora venden sus bienes y abandonan
familias para ser parte de la agresión contra esta nación levantina,
aseguran las fuentes.
El volumen de las salidas causó una disminución a la mitad del
precio de las armas en el mercado negro de esas dos naciones
centroasiáticas.
El corresponsal del diario británico afirmó que la inteligencia
pakistaní tiene conocimiento de la salida de estos elementos, pero
alega no saber su destino.
Anteriormente se produjo un movimiento similar hacia Egipto y
Libia, coincidiendo con las crisis en esas dos naciones.
Algunos medios de prensa dijeron esta semana que cerca de cinco
mil miembros de la red al-Qaeda abandonaron las provincias de
Zanzibar y Jaar, al sur de Yemen, para dirigirse hacia Siria a
través de la frontera de Turquía.
Esos informes detallan que la acción es resultado de un acuerdo
entre el dirigente del grupo terrorista en Yemen del sur, Tariq al-Fadhli,
con representantes de Arabia Saudita y Washington con el fin de
respaldar a los rebeldes y derrocar al presidente Bashar al Assad.
El diario estadounidense The New York Times describe a Al-Fadhli
como uno de los terroristas más peligrosos del país, algo que pone
al desnudo la presunta persecución de Washington y su lucha contra
el terrorismo internacional.