TEGUCIGALPA ,4
septiembre.— La deportaciones de ciudadanos hondureños desde Estados
Unidos a su país de origen crecieron 46 por ciento de enero a agosto
de 2012, informó la directora del Centro de Atención al Migrante
Retornado (CAMR), Valdettre Willeman.
Más de 23 mil 500 extradiciones realizaron las autoridades
migratorias estadounidense de enero a la fecha, mientras que en todo
2011 fueron unas 22 mil 400 salidas forzosas.
Aunque los registros del CAMR evidencian una tendencia creciente
del fenómeno de los retornados a Honduras, el 10 por ciento tiene
deseos o siente la obligación de volver al norteño país.
Acorde con los documentos en poder de Willeman, uno de cada 100
deportados dejó familia, negocios y una expectativa de vida que no
encuentra en Honduras, pese a los rigores de la vida de un emigrante
en Estados Unidos.
La defensora de los derechos humanos lamentó en sus declaraciones
a la prensa la ausencia de una agenda gubernamental que evalúe el
tema de desaparecidos, el binomio familia-pobreza, y todos aquellos
que hacen que crezcan la migración, desde la perspectiva de un
problema social.
Los estimados nacionales más generosos evidencian que unos 850
mil hondureños residen en el exterior, casi el 12 por ciento del
total de la población.
La inmensa mayoría, unos 800 mil, vive en Estados Unidos, cifra
que incluye no sólo a los emigrados, sino a sus descendientes de
segunda y tercera generación, hijos y nietos.