Derrota
por la mínima ante Francia dejó hoy criterio de aceptable sobre la
actuación del equipo masculino cubano en la octava fecha de la
Olimpiada Mundial de Ajedrez, cuando sus compañeras no pasaron de
empatar frente a las locales turcas.
Los varones capitaneados por Reynaldo Vera se enfrentaron a un
conjunto galo que terminó por validar la superioridad exhibida en
las estadísticas, al imponerse 2,5-1,5 con solitario triunfo y tres
tablas.
Christian Bauer (2682 puntos Elo) fue el héroe contra Isam Ortiz
(2564) en duelo sobre la mesa cuatro que consumió 49 movimientos de
una Defensa Siciliana y decretó el rumbo de la serie.
Según lo trasmitido por el sitio web oficial fue la tercera
partida en terminar luego de las divisiones de Leinier Domínguez
(2725) y Lázaro Bruzón (2711), y cuando todavía jugaba Yuniesky
Quesada (2626).
Leinier pactó el armisticio con piezas negras frente al conocido
Maxime Vachier-Lagrave (2686) en 41 lances de una Apertura Inglesa
llegada a un final que no daba para más.
Un poco antes Bruzón había firmado igual resultado con Laurent
Fressinet (2714), el de mayor rango del grupo rival, tras 31 jugadas
de una Apertura Escocesa en la que movió figuras claras y se
propició rápida simplificación de material.
Tocaba entonces a Yuniesky decidir con blancas ante Vladislav
Tkachiev (2644) para conseguir el empate global, pero era difícil
imponerse en la posición, cerrada en paz luego de 49 movimientos de
una Defensa Ninzoindia.
Los cubanos quedaron con 10 puntos y aparecen en el puesto 29 de
la clasificación que mantuvo a Rusia como único líder, ahora con 15
rayas, dos más que China, Armenia, Estados Unidos, Alemania y la
sorprendente Filipinas.
Los rusos batieron 2,5-1,5 a los actuales monarcas ucranianos
apoyados en el triunfo de Sergey Karjakin (2785) sobre Andrei
Volokitin (2709) y se acercan a un título ganado por última vez en
el 2002.
En la competición femenina parecía que las cubanas podían vencer
a las anfitrionas, sobre todo después de que la debutante Lisandra
Llaudy (2264) saliera airosa con facilidad contra Kerdelen Lemhan
(1938), pero ello no sucedió.
Más adelante llegaron las igualdades de Lisandra Ordaz (2344)
frente a Kubra Ozturk (2299) y de Sulennis Piña (2345) ante Betul
Cemre Yildiz (2341), y falló Oleiny Linares (2355) contra Emel Kaya
(1974).
La medallista de plata del 2008 tal vez no previó que su rival
estaría en día de gracia y encajó un desliz que costó el 2-2.
Con eso las caribeñas solo sumaron una unidad y exhiben nueve,
instaladas en el lejano puesto 49 de una relación comandada en
solitario por China, poseedora de 12 tras el claro 3-1 con que se
impuso a Polonia.
A la justa, por segunda vez en su historia en la ciudad de
Estambul, solo le restan tres jornadas, por lo que parece lejana la
meta cubana de incluirse entre los 10 primeros de uno y otro sexo.