El ñame va imponiendo su ley

FREDDY PÉREZ CABRERA

A la labor paciente de los especialistas del Instituto Nacional de Investigaciones en Viandas Tropicales (INIVIT), y en especial de su director, el Doctor Sergio Rodríguez Morales, deben los villaclareños que el ñame haya ido escalando posiciones en la preferencia de los agricultores, y no es de dudar que un día no muy lejano esa vianda pueda tener una mayor presencia en la mesa de los pobladores de esta y otras regiones del país.

La labor del INIVIT ha sido decisiva en el fomento del cultivo del ñame.

A pesar de que aquí siempre hubo campesinos amantes de sembrar ese tubérculo, fundamentalmente en los municipios de Camajuaní y Remedios, no fue hasta el año pasado cuando la dirección de la Agricultura en el territorio comenzó a implementar un programa encaminado a la extensión de su siembra en toda la provincia.

Un dato ilustrador del alcance de la tarea, es que en el año en curso han sido plantadas 80 hectáreas más que en el 2011, cuando fueron diseminadas un total de 120, según reconoció Daniel Morales Arbalat, al frente de la rama de los cultivos varios en la provincia.

Explicó el funcionario, que la entrega de más de 20 mil vitroplantas de ñame producidas en la biofábrica del territorio, permitió extender las áreas sembradas a los diferentes municipios, excepto Caibarién y Ranchuelo, que aún no logran despegar en el fomento del tubérculo.

En lo que resta de año serán entregadas otras 12 mil vitroplantas de ñame blanco, una variedad de buen rendimiento y exquisitas cualidades a la hora de ser degustado, razón que la convierte en una de las preferidas por los productores, aseguro Morales Arbalat.

Consultado acerca de las cualidades de esta vianda, el director del INIVIT expresó que es un cultivo muy noble, capaz de satisfacer los requerimientos energéticos y de nutrición de cualquier ser humano, además de servir como alimento animal. Asimismo, explicó que se considera el segundo en eficiencia para producir energía digestible, sola superada por la yuca.

Emerio muestra los bulbos del tubérculo utilizados como semilla.

Otras ventajas del ñame, según Rodríguez Morales, es que, una vez cosechado, puede estar hasta tres y cuatro meses sin echarse a perder, aunque esté fuera de frío; y en caso de ciclón constituye una reserva de alimento bajo tierra.

Reconoció, que a pesar de lo mucho que falta por avanzar en este frente, las provincias de Villa Clara y Santiago de Cuba muestran resultados alentadores, las cuales, junto a Granma y Pinar del Río, potencian el desarrollo de vitroplantas de ñame en sus biofábricas, una decisión que le abre perspectivas.

Aclaró lo decisivo de preservar el material de la semilla, y que no suceda lo de siempre, que los productores se lo comen y luego escasea para la siembra, ante lo cual resulta decisivo que las delegaciones de la agricultura realicen un levantamiento del potencial de simientes existentes y las resguarden.

El Doctor Rodríguez destacó la importancia de sembrar raíces y tubérculos (viandas tropicales) como el ñame, dado su papel en la alimentación de quienes habitan en el mundo en desarrollo, y para ilustrarlo mencionó cómo para el 2020, más de 2 000 millones de personas de Asia, África y América Latina dependerán de estos cultivos, ya sea como fuente de alimento, forraje o ingresos económicos.

Una vianda muy noble en el patio de la casa

A sus 78 años, Emerio Reyes Ventura no recuerda la primera vez que comió ñame. Sí sabe que era bien chiquito cuando probó aquella deliciosa vianda, de la cual no ha podido desprenderse jamás. Cuenta que en su casa, él y su esposa, Ramona Morales, lo comen frito, cocinado con mojito o en buñuelo.

Por esa preferencia, hace muchos años que dicho cultivo no falta en la finca del labriego, ubicada en La Sabana, a unos diez kilómetros de Camajuaní. Como no tiene mucha tierra él lo siembra pegado a las cercas, a orillas del arroyo o en los linderos del camino, y asegura que nunca le falta en su mesa.

"Yo debo tener sembradas más de 2 000 matas, con lo cual garantizo su presencia en mi dieta después de los meses de abril y mayo, periodo de mayor escasez de yuca, boniato y otras viandas", explica el campesino.

Añade que para él la semilla nunca ha sido un problema porque recoge los bulbillos emanados de la planta, los cuales entierra en el momento óptimo de siembra.

"Este es un alimento muy económico porque no da trabajo alguno, es solo sembrar y recoger. Ah, y el fertilizante es el abono orgánico que traen los arrastres de las lluvias y las hojas de los árboles, así que cultivar ñame de esta manera es ganancia neta", expresa Emerio.

De acuerdo con los criterios del Doctor Sergio Rodríguez, otros labriegos como Guillermo Rodríguez, de Santa Clara, lo hacen de manera diferente, utilizando canteros y balizas. Lo realizan así por tener mayor extensión de tierra, mejor suelo, agua y otras condiciones.

Ese campesino tiene cinco variedades de ñame, y ha logrado resultados fabulosos. De todos modos, lo más importante es la decisión de cada cual de sembrar, atemperado a sus propias condiciones. Solo así esta exquisita vianda irá ganando espacio en el gusto y la mesa del cubano, reconoce el avezado científico, también miembro del Consejo de Estado.

 

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