El
secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, llamó hoy a las
partes externas a Siria, en especial a los países de la región, a
actuar para poner fin a la militarización del conflicto sirio.
Esa militarización es profundamente trágica y altamente peligrosa
y todos aquellos que suministran armas a cualquiera de las partes
solo contribuyen a aumentar la miseria y el riesgo de imprevisibles
consecuencias, afirmó.
Al intervenir en una sesión de la Asamblea General sobre la
crisis en ese país árabe, el titular de la ONU exhortó a los líderes
de la región a crear las condiciones que permitan avanzar hacia una
solución del problema.
Consideró que el conflicto ha adquirido un rumbo brutal con el
incremento de las actividades militares de los grupos de oposición y
los bombardeos y uso de armas pesadas por parte de las fuerzas
gubernamentales.
Mientras más avance la crisis, más difícil será contenerla y
buscar una solución política, aseguró.
Para Ban Ki-moon, las fuerzas del gobierno y de la oposición
armada han fracasado en la protección de la población civil y en el
respeto a las reglas del derecho internacional humanitario.
Por otro lado, el titular del organismo mundial respaldó la labor
del nuevo enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria,
Lakhdar Brahimi, y reconoció el apoyo brindado por el gobierno sirio
al excanciller argelino.
Igual espaldarazo fue expresado por el representante permanente
de Siria ante la ONU, Bashar Jaafari, quien reiteró la disposición
de su país a cooperar para el éxito de los esfuerzos de Brahimi.
El embajador de Damasco sostuvo que la renuncia del anterior
emisario de la ONU para Siria, Kofi Annan, no debe ser razón para
abandonar el plan de seis puntos aprobado por el Consejo de
Seguridad para un arreglo del conflicto.
Llamamos a todas las partes árabes, regionales e internacionales
que tienen influencia sobre los grupos armados, en especial aquellos
Estados que han rechazado recibir y cooperar con Annan, para que
colaboren con el nuevo mediador de la ONU, exhortó.
Siria está abierta y comprometida con la misión de Brahimi para
poner fin a violencia y encontrar una solución nacional a la crisis,
dijo Jaafari.