LA
PAZ. — Los debates sobre el cambio climático y sus efectos en los
nevados de la región andina concluyen este martes en la localidad de
Sajama, donde delegaciones de Bolivia, Chile y Perú analizan la
situación.
El II Encuentro Internacional sobre Cambio Climático y Retrocesos
de Glaciares, tiene por sede al Parque Nacional Sajama, del
departamento boliviano de Oruro y desde este lunes, los
participantes trabajan en cuatro temáticas: Biodiversidad, Cambio
climático y glaciares, Ecoturismo, y Soberanía y seguridad
alimentaria.
La oportunidad fue aprovechada por los pobladores de las
comunidades aledañas al nevado, quienes demandaron acciones
preventivas para paliar los efectos del cambio climático.
Estos explicaron las principales consecuencias que las
transformaciones en el clima ejercen sobre su modo y calidad de
vida, entre los que destacaron la poca productividad de la tierra
que labran, lo cual los obliga a comprar los alimentos que antes
cultivaban.
Afirmaron que la degradación de los suelos se debe en gran parte
a la invasión de las bolsas de plástico, basura y otros desechos
tóxicos, que tardan miles de años en ser absorbidos por la tierra.
El calentamiento global es un problema que afecta a todos los
países, y ésta es una oportunidad para que los tres Estados
intercambiemos experiencias y empecemos a diseñar iniciativas para
enfrentar esta problemática y proteger los parques nacionales de los
tres países, aseguró el cónsul de Chile en La Paz, René Schneider.
La senadora de Oruro, Roxana Camargo, al inaugurar el evento,
destacó la intención del mismo de generar propuestas alternativas o
complementarias de acción conjunta, con la finalidad de contribuir
con el cumplimiento de los acuerdos alcanzados en la Cumbre Mundial
de Medio Ambiente y Cambio Climático, realizada en 2010, en
Tiquipaya, Cochabamba.
En Bolivia, la región andina es extremadamente vulnerable, como
consecuencia de las sequías y heladas, las cuales destruyen
plantaciones y provocan la muerte de animales, a lo cual se suma la
escasez de agua para uso doméstico y agrícola, como consecuencia
siempre del retroceso de los glaciares.