BOGOTÁ.— El presidente Juan Manuel Santos oficializó hoy el
inicio de las conversaciones entre su gobierno y las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (FARC) para alcanzar la paz en esta
nación que vive un añejo conflicto armado.
En una alocución pública, Santos dijo que se alcanzó un acuerdo
marco, luego de seis meses de reuniones exploratorias para llevar
adelante el diálogo entre ambas partes, el cual consta de una agenda
de cinco puntos.
JUAN
MANUEL SANTOS. FOTO: PRESIDENCIA EL GOBIERNO COLOMBIA.
El primero, dijo el gobernante, se refiere al mayor acceso a la
tierra, a la distribución más equitativa de la prosperidad.
Un segundo punto guarda relación con la garantía para el
ejercicio de la oposición política y la participación ciudadana.
El tercero, señaló el jefe de Estado, sería el fin mismo del
conflicto armado que incluye la dejación de las armas y la
integración de las FARC a la vida civil.
El combate al narcotráfico sería el cuarto, y el quinto se
refiere a los derechos de las víctimas que implica emprender un
ejercicio de esclarecimiento de lo ocurrido durante estos años de
conflicto armado.
Santos recalcó que estos puntos en su conjunto son consecuentes
con las políticas de su gobierno.
Hemos trabajado con seriedad y debo reconocer que las FARC
también lo ha hecho, todo lo acordado se ha respetado, enfatizó el
gobernante.
Explicó que este acuerdo general para la terminación del
conflicto es una continuación del trabajo que se venía realizando en
el gobierno anterior.
Luego de esas conversaciones exploratorias, estamos en una
oportunidad real para terminar el conflicto armado interno, subrayó.
Miremos este proceso con prudencia, pero con optimismo. Si
tenemos éxito, acabaremos con medio siglo de violencia, y si
tendremos la convicción de haber hecho lo correcto, dijo Santos.
Agradeció a los gobiernos de Cuba y Noruega. "Sin su concurso no
habríamos llegado a este punto. Ellos continuarán siendo anfitriones
y garantes de este proceso", afirmó Santos, quien también reconoció
la posición de colaboración de los gobiernos de Venezuela y de
Chile, los cuales expresó serán acompañantes de esta propuesta.
Es un camino muy difícil, pero que debemos explorar, y es una
posibilidad que ningún gobernante puede dejar, reconoció.
En opinión del mandatario, ahora se puede hablar de paz porque el
uso de la violencia es un método obsoleto.
Enfatizó que los países latinoamericanos quieren la paz, no solo
Colombia.