DAMASCO.— La solución de la crisis que enfrenta Siria se
encuentra hoy en una encrucijada entre el diálogo o la violencia
armada, según afirmó el ministro de Información, Omran al-Zoubi.
Durante una conferencia de prensa con medios locales y
extranjeros acreditados aquí, el titular abordó lo que llamó
"complot takfirista y extremista wahabí" contra su país y tiene su
manifestación tangible en la violencia armada desencadenada por
bandas mercenarias que reciben igual respuesta gubernamental, según
manifestó.
Hay pruebas políticas, concretas y de inteligencia que confirman
la existencia de planes premeditados contra Siria, indicó.
Al-Zoubi habló de los esfuerzos y llamados gubernamentales a
Occidente para que detenga el suministro de armas y dinero a los
elementos armados y dejar de albergarlos, así como poner fin a la
campaña mediática instigadora e iniciar un diálogo nacional.
En sus declaraciones reiteró la encrucijada que enfrenta una
solución en esta nación levantina y Occidente intenta desconocer,
pese a los esfuerzos desplegados por Damasco, Rusia, China y otras
naciones que abogan por una salida política al problema.
Hoy se impone una condición, habrá dialogo después de restablecer
la seguridad en el país, subrayó el alto funcionario gubernamental.
"No existe diálogo con la presencia de armas en posesión de los
terroristas, ya que la condición sine qua non "básica" del diálogo
es la garantía de la seguridad y estabilidad", apuntó.
La solución de la crisis siria corresponde solo a su pueblo,
puntualizó, y recalcó que el Ejército está comprometido con
restablecer la seguridad y estabilidad en todo el territorio
nacional.
Sobre los medios de comunicación, deseó que se transmita "una
visión completa de lo que está sucediendo en Siria y no un punto de
vista unilateral. En ese sentido exigimos a todos transmitir la
realidad", aseveró.
Advirtió que el periodista no puede convertirse en combatiente o
espía, ni tampoco portar armas o contrabandear dinero, en alusión a
corresponsales extranjeros que entran a Siria de manera ilícita y
traspasan los límites de su deber profesional.