ASUNCIÓN.— Las protestas por intentos de emplear casi 600
millones de dólares en compra de armamentos para las fuerzas armadas
se multiplicaron en Paraguay con la característica de restar crédito
a supuestos peligros de agresión al país.
Legisladores de partidos aliados al gobierno surgido de la
destitución del mandatario Fernando Lugo, políticos, economistas y
ciudadanos que se expresan mediante las redes sociales se unieron al
rechazo y especialmente al uso para ello de recursos destinados a la
educación.
Colegas parlamentarios del diputado Jose López Chávez, autor del
proyecto de reducir las partidas destinadas a obras de
infraestructura y educación, se unieron a los más críticos de la
propuesta.
El senador Miguel Carrizosa, miembro de la Comisión de Defensa
del Senado, califico la idea concebida por López Chávez para
complacer la petición castrense, de chiste de mal gusto y se opuso a
financiar un proyecto armamentista en Paraguay.
Las fuerzas armadas tienen su presupuesto y otra cosa no se
justifica, puntualizó el senador.
El diputado Carlos María Soler también rechazó el plan y
consideró que el rearme no es una prioridad ante otras necesidades
urgentes de la nación. Desestimó de esta forma la supuesta amenaza
militar de los países vecinos.
Al considerar el tiempo de paz que vive la región, no es
necesario destinar recursos para la compra de aviones y armamento
pesado, señaló.
El diario Ultima Hora se refirió a la reacción contraria al
rearme que recorre Paraguay y publicó un aluvión de declaraciones de
economistas, políticos y ciudadanos opinantes en ese sentido en las
redes sociales.
Para muchos, la reacción de López Chávez ante esa situación fue
sorprendente, pues repitió que Paraguay debe prepararse para una
eventual contienda con Bolivia u otro país de la zona.
Si vamos a la guerra no "podemos tirarles a los agresores con
libros y jeringas", manifestó al reconfirmar la supuesta necesidad
de comprar armas, aunque ello reduzca los fondos para educación y
salud pública.