La
famosa torre del reloj, el Big Ben, situado en el Palacio de
Westminster de Londres, no tiene una posición totalmente vertical.
La emblemática torre, de 96 metros de alto, está inclinada unos
46 centímetros hacia la izquierda de su cima. No obstante, un
experto en construcción que trabajó en la italiana torre de Pisa ha
afirmado que no hay motivo para inquietarse, y que aún harían falta
otros 10.000 años para que el edificio alcanzase a un ángulo de
inclinación preocupante.
Por su parte, el profesor John Burland, del Imperial College de
Londres, sostiene que la inclinación seguramente existe desde la
construcción del edificio en 1859, ya que no hay ningún
resquebrajamiento en el revestimiento que indique que fuera
posterior.
Además todo apunta a que otra popular construcción británica, el
Parlamento de Londres, un edificio neogótico del siglo XIX, se está
hundiendo hacia el río Támesis.