La doctora Olga Rodríguez Sánchez, jefa del Servicio Provincial
de Quemados radicado en el Hospital Clínico Quirúrgico Juan Bruno
Zayas, informó que hasta el momento no se reportan fallecidos, pero
11 pacientes permanecen en estado crítico extremo y tres críticos,
con quemaduras extensas que generalmente resultan incompatibles para
la vida.
De los 32 inicialmente ingresados, solo tres que presentaban
quemaduras leves han sido dados de alta, mientras que entre los
restantes también se clasifican otros tres como muy graves, cuatro
graves y ocho de cuidado. Para la atención de cada caso se cuenta
con personal altamente calificado y los recursos necesarios.
La especialista señaló que desde La Habana y centros de salud del
territorio, han recibido suficiente material para la rehidratación,
antibióticos, vitaminas, analgésicos, sustituto de piel, alimentos,
material desechable y demás insumos, así como medios para el
completamiento de los locales habilitados.
Explicó que al producirse el siniestro el Servicio mantenía 18 de
sus 20 camas ocupadas, en su mayoría con casos de gravedad, de ahí
que en tiempo récord se crearan las condiciones para la recepción
masiva de lesionados, su clasificación y atención con el personal
que rápidamente acudió a incorporarse.
"Fue una situación muy compleja, pero toda la guardia médica vino
a apoyar, mientras se incorporaban los especialistas y residentes
que descansaban en sus casas, además de colegas jubilados y
compañeros en misión internacionalista que se encontraban de
vacaciones", destacó.
Junto a esta muestra de profesionalidad y solidaridad del sistema
de salud cubano, añadió la incorporación de especialistas de otros
hospitales, y las múltiples llamadas recibidas de compañeros del
Servicio de Quemados de las restantes provincias orientales,
expresando su disposición de trasladarse a Santiago de Cuba.
La doctora Olga Rodríguez, precisó que además de la unidad de
terapia intensiva y la sala habitual de quemados, en estos momentos
también están funcionando los cubículos habilitados y el aula
empleada en la docencia por el Servicio, así como una sala creada en
el Servicio de Transplante, para los casos menos graves.
Lázaro Expósito Canto, primer secretario del Partido en la
provincia santiaguera, visitó a los heridos en el incendio y
transmitió a los familiares su pesar por lo ocurrido.
También mostró su consternación por los sucesos y pidió confianza
en los especialistas que estaban al frente de los tratamientos que
no descansan desde la ocurrencia del accidente con el solo objetivo
de atender con esmero y calidad a los hospitalizados. (Con
información del Periódico Sierra Maestra)