La Conferencia Episcopal Paraguaya emitió hoy una carta en que
piden perdón por la actitud asumida el pasado mes de junio durante
el juicio político al presidente Fernando Lugo, a quien pidieron
renunciara a su cargo.
La misiva se refiere a la delegación de obispos que, en nombre de
la Conferencia, visitaron a Lugo el 21 de junio buscando conseguir
su dimisión a la jefatura del Estado, mientras millares de personas
repudiaban en las calles lo que concluyó como un golpe
parlamentario.
En esta ocasión piden perdón por haber tomado injerencia en
asuntos políticos, lo califican de un error y señalan que su interés
era evitar un derramamiento de sangre.
Lugo no aceptó el reclamo de los obispos y fue destituido por el
Congreso en un proceso calificado de irregular y desarrollado en
apenas 24 horas.
Pedimos la comprensión y el perdón; y junto con las observaciones
correspondientes, también pedimos prevalecer por encima del juicio
la misericordia, señalaron los religiosos.
La carta parece reflejar la preocupación de la iglesia católica
por las fuertes críticas provocadas por su actitud la cual no fue
acompañada con una visita similar a los congresistas que estaban
interrumpiendo el proceso democrático del país.
La misiva, sin embargo, no se refiere a la presencia de la
dirección de la Conferencia en la Casa de Gobierno para reconocer la
presidencia de Federico Franco pocas horas después de su toma de
posesión, tras la decisión parlamentaria contra el mandatario
constitucional.
En su carta, los religiosos reconocen "sus limitaciones y errores
como Iglesia, por no estar atentos a la conducción de Dios en esta
nuestra historia de salvación".