Teherán.—
La XVI cumbre del Movimiento de Países No Alineados (NOAL) expresó
hoy su beneplácito por los cambios y logros políticos, económicos y
sociales registrados recientemente en Latinoamérica, incluida la
creación de la Celac.
El acápite de la Declaración Final de Teherán dedicado a América
Latina y el Caribe valoró las transformaciones en aquella región
como una contribución al bienestar de sus pueblos y a la reducción
de la pobreza, así como a la solidaridad entre sus Estados miembros.
Respecto a la Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe (Celac),
la declaración valoró su creación como "un paso histórico en el
desarrollo y la integración" de esa parte del mundo, además de
saludar la entrada en vigor del tratado constitutivo de la Unasur.
La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) es una contribución a
la integración cultural, social, económica y política de la región,
refirió el texto, que también encomió su aprobación como observadora
en la Asamblea General de la ONU.
Mención particular se hizo de "iniciativas originales" como la
Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado
de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) y Petrocaribe.
Asimismo, encomió el convenio marco del Sistema Único de
Compensación Regional de Pagos (SUCRE), que al igual que los
referidos se promueven bajo los principios de cooperación y
complementariedad en energía, justicia social; soberanía alimentaria
y finanzas.
La cumbre mencionó como ejemplos de cooperación Sur-Sur los
mecanismos América del Sur-Países Árabes (ASPA), cuya tercera cumbre
será en octubre próximo en Lima, Perú, y América del Sur- África,
así como la designación de Venezuela como sede de la XVII reunión
cimera.
También se solidarizó con Cuba y llamó al gobierno estadounidense
a poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero que, además
de ser unilateral, extraterritorial y contrario al derecho
internacional, causa grandes pérdidas materiales y daños económicos
al pueblo cubano.
Los NOAL respaldaron a Ecuador en su disputa diplomática con Gran
Bretaña a raíz del asilo concedido al creador de WikiLeaks, Julian
Assange, y resaltaron el rol de la UNASUR en ese sentido dentro de
la Organización de Estados Americanos (OEA).
Junto al referido texto, comunicados sobre asuntos más puntuales
reclamaron respeto y apoyo a los gobiernos elegidos
democráticamente, y condenaron el golpe de Estado constitucional en
Paraguay, que apartó del poder al presidente Fernando Lugo.
Los delegados también hicieron hincapié en rechazar cualquier
intento de desestabilización de esos gobiernos y sus sistemas
democráticos, una postura ya planteada durante la cumbre de 2009 en
Sharm El-Sheikh, Egipto, a raíz del golpe de Estado en Honduras.
Asimismo, la reunión sostenida en Teherán del 26 al 31 de agosto
reconoció el compromiso de los países latinoamericanos y caribeños
con los principios de soberanía, integridad territorial y no
injerencia en los asuntos internos de los Estados, siempre
defendidos por el NOAL.
En el debate sobre descolonización, se apoyó la reivindicación de
Argentina para que Gran Bretaña le restituya la soberanía de las
Islas Malvinas, y se saludó la declaración de Nicaragua en junio de
2010 como zona libre de minas terrestres.
La "zona de paz, desarrollo sostenible y seguridad" entre
Honduras, El Salvador y Nicaragua en el Golfo de Fonseca, y la firma
de un acuerdo entre Belice y Guatemala para llevar su disputa
territorial al Tribunal Internacional de Justicia, fueron igualmente
elogiados.