El
presidente francés, Francois Hollande, alertó hoy en un discurso
público acerca de la gravedad excepcional de la crisis financiera y
advirtió que ninguna potencia económica, ni las emergentes, están a
salvo.
Mi deber es decirle la verdad a los franceses, afirmó con
dramatismo al dejar inaugurada la feria agrícola de Chalons-en
Champagne-, en el norte del país.
Encuestas recientes marcan una caída de la popularidad del
mandatario desde un 54 por ciento en julio a 49 puntos porcentuales
en los últimos días del mes en curso por la postergación de sus
promesas electorales.
La evidente intención de persuadir a quienes exigen una respuesta
ante el deterioro de las prestaciones sociales afloró cuando el
estadista reiteró que el mandato confiado a él "no es de tres meses
sino de cinco años".
Para ganar la batalla del crecimiento, el empleo y la
competitividad, porque es una batalla, hará falta tiempo, enfatizó.
Sin hacer alusión directa, Hollande respondió a las críticas del
Frente de Izquierda que lo llevó al poder y hoy considera que no ha
tomado plena conciencia de la situación.
Reiteró que la crisis ya dura un cuatrienio y superarla es cosa
de todos, desde los actores sociales y las administraciones hasta
las empresas y sus empleados.
Mi misión es trazar el camino que permita a Francia levantarse,
dijo.
Hollande expresó el deseo de que algunos proyectos de ley en los
que trabaja el Ejecutivo sean adoptados en la sesión ordinaria del
Parlamento, programada para principios de octubre.
Al respecto informó que la sesión extraordinaria de la cámara
legislativa, inicialmente prevista para el 24 de septiembre, se
realizará el día 10 de ese mes.
Los detalles de una banca pública de inversión, dedicada
principalmente al financiamiento de pequeñas y medianas empresas, se
concretará en los próximos días, dijo en relación con esa promesa
reiterada durante la campaña electoral.
En evidente mensaje tranquilizador a las regiones, señaló que
podrán gestionar directamente los desembolsos europeos destinados a
sus territorios.
Ya está listo un proyecto de ley que permitirá al Estado o a
organismos públicos ceder gratuitamente solares a los municipios
comprometidos a realizar programas de construcción de viviendas,
agregó.
No se trata de juzgar el pasado sino de actuar desde hoy para
preparar el futuro, concluyó el Presidente, quien todo el tiempo
trató de apaciguar a los críticos de su gestión.