Teherán.—
El Movimiento de Países No Alineados (NOAL) concluye hoy en Irán su
XVI cumbre revitalizado y determinado a encarar los grandes desafíos
políticos, económicos y sociales del mundo, y con el renovado clamor
por cambiar el orden internacional.
Fiel a sus principios fundacionales y al compromiso transformador
mantenido desde 1961, y pese a diferencias entre algunos de sus 120
miembros, el mecanismo NOAL repasó temas más acuciantes del Planeta
combinando lealtad, experiencia, sensatez, moderación y resistencia.
Tales características quedaron plasmadas en el documento final
que aprobarán este viernes los jefes de Estado y de Gobierno, pero
resonaron más en discursos como los del líder supremo iraní,
Ayatolah Alí Khamenei, y del primer ministro indio, Manmohan Singh.
Khamenei, anfitrión y máxima autoridad de un país situado en el
vórtice de la confrontación política entre los países en desarrollo
e industrializados, reclamó cohesión y voluntad de los NOAL para
impulsar la democratización del sistema mundial, empezando por la
ONU.
En su ovacionada alocución propuso un referendo para solucionar
el tema palestino, defendió el desarme atómico y el derecho de todos
al uso pacífico de esa energía, rechazó políticas unilaterales y
sanciones contra países insumisos, y abogó por la paz y la justicia.
Pero el aval que confiere hablar a nombre de una de las naciones
fundadoras de los NOAL, tanto en su concepción en Bandung (1955)
como en su nacimiento en Belgrado (1961), otorgó particular
significado al discurso del jefe de gobierno indio.
Singh llamó al movimiento formado ahora por 120 países a "ser
abanderado" en la rectificación de la gobernabilidad global y
"pensar pasos inmediatos" para reducir tensiones en temas
conflictivos mundiales como Asia Occidental y el norte de África.
"El déficit en la gobernabilidad global es quizás más descarnado
en la esfera de la paz y la seguridad internacionales, y en la
restauración justa e imparcial de mecanismos económicos", observó el
primer ministro de la India al hablar al auditorio de la XVI cumbre.
Al respecto, sugirió que como NOAL "debemos ser abanderados en
construir estructuras de gobernabilidad global que sean
representativas, creíbles y efectivas".
También manifestó "sincera esperanza" en que sea posible un
acuerdo sobre la reforma de instituciones como el Consejo de
Seguridad de la ONU, el Banco Mundial y el Fondo Monetario
Internacional.
"Los problemas existentes no puede solucionarse de manera
efectiva sin que los países en desarrollo tengan mayor voz en la
decisión de temas como el comercio, las finanzas y la inversión
global", apuntó al reprobar por otro lado toda forma de
intervenciones foráneas.
El primer ministro indio aseguró que Nueva Delhi, como el
conjunto de los miembros de los NOAL, apoyan las aspiraciones
populares por un cambio plural y democrático, aludiendo a las
revueltas en países árabes, pero abogó porque sean decididas a
instancia doméstica.
"Tal transformación no puede ser provocadas por una intervención
externa, que exacerba el sufrimiento de ciudadanos ordinarios",
advirtió, sin hacer mención directa a presiones de Estados Unidos,
sus aliados occidentales y países árabes en el conflicto de Siria.
Los desafíos son innumerables, pero la presidencia iraní del NOAL
en los venideros tres años augura mayor dinamismo -no exento de
complicaciones- y determinación, lo que se multiplica con la
inclusión de Venezuela en la "troika", pues será sede de la cumbre
de 2015.