BERLÍN—- El
desempleo subió en Alemania en agosto por quinto mes consecutivo,
convirtiéndose en el último de una serie de datos decepcionantes que
se suman a las pruebas de que la mayor economía de Europa está
sufriendo los efectos de la crisis de la zona euro.
El desempleo sigue próximo a los niveles más bajos desde la
reunificación hace 20 años, pero la Oficina Federal de Empleo
admitió que la desaceleración del crecimiento está comenzando a
notarse en el que estaba siendo uno de los mercados laborales más
resistentes de Europa.
El crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) se ralentizó a
un 0,3 % en el segundo trimestre en momento en que las empresas,
nerviosas por la crisis de la deuda que está barriendo las economías
del sur de la zona euro, reducen sus inversiones.
Muchos economistas esperan que el PIB se reduzca en el tercer
trimestre del año, y Alemania podría incluso caer en una recesión
-dos trimestres consecutivos de contracción- en la segunda mitad del
2012.
"El mercado laboral está perdiendo su impulso. No es
sorprendente, dados los acontecimientos económicos durante el
invierno, ya que el desempleo es un indicador a posteriori. Ahora,
el empeoramiento de la crisis de la deuda soberana se está sumando a
eso", dijo el economista de Commerzbank Eckart Tuchtfeld.
La Oficina de Empleo dijo que el desempleo ajustado
estacionalmente subió en 9,000 personas en agosto, más o menos en
línea con las expectativas, llevando el total de desempleados a
2,901 millones, el nivel más alto desde noviembre del año pasado.
Datos conocidos en agosto muestran un descenso de las
importaciones, las exportaciones y los pedidos industriales, al
tiempo que ha caído el ánimo empresarial e inversor en las encuestas
y el sector privado se ha reducido por cuarto mes consecutivo.
Grandes empresas como Metro, el cuarto minorista del mundo,
Lufthansa y Deutsche Bank están eliminando miles de empleos. Otras,
como Opel - filial de la estadounidense General Motors, o la acerera
ThyssenKrupp , recurren a un programa con ayudas públicas de trabajo
a tiempo parcial.
El aumento del desempleo se ha convertido en un dolor de cabeza
para la canciller Angela Merkel, que aspira a la reelección el año
que viene, y podría disminuir el entusiasmo de los alemanes por
seguir rescatando a socios del sur de Europa como Grecia.
Aún así, la mayoría de los países europeos estarían encantados de
tener los datos de desempleo de Alemania. En Grecia y España,
aproximadamente uno de cada cuatro trabajadores está desempleado. En
Alemania, esa cifra permaneció estable en el 6.8%, sin cambios
respecto a julio, y muy por debajo del 11,2 % de media de la
eurozona en junio.