KABUL, 30
agosto.— Las bajas de la Organización del Tratado del Atlántico del
Norte (OTAN) aumentan como nunca antes en menos de tres días, según
reportes oficiales.
Desde el 27 de agosto murieron por atentados o ataques de la
insurgencia seis militares estadounidenses, cinco australianos y un
británico, cifras muy altas si se comparan con igual mes de los años
2010 y 2011.
Los datos al respecto, computados en el sitio web iCasualties,
reflejan que las acciones armadas donde intervinieron soldados
afganos contra las tropas ocupantes significan algo más del 14 por
ciento del total en la etapa.
Tales incrementos han sucedido en los últimos 27 meses, desde
mediados del 2010 e inmediatamente después de que el presidente de
Estados Unidos, Barack Obama, incrementara en unos 40 mil hombres su
contingente actual de 90 mil.
Las fuentes de información incluyen, además de iCasualties,
fuentes del Pentágono a pesar de que empresas privadas introdujeron
en las instalaciones militares en Afganistán sistemas de escaner por
el iris.
Esas compañías, sobre todo estadounidenses como la Wacht List,
chequean a cada afgano, sea civil o miembro de las fuerzas armadas
del Gobierno de Hamid Karzai, de acuerdo con testimonios recogidos
por el periodista español Jon Sistiaga.
Las regiones del territorio afgano donde más ataques y atentados
se producen son en las del sur y el este del país, fronterizos con
Pakistán y donde se concentran la mayor parte de las tropas
estadounidenses.
Hasta el 30 de agosto de este año y desde el 2001, murieron en
esta nación dos mil 107 estadounidenses, 425 británicos, 158
canadienses y 86 franceses, del total de 130 mil militares de la
coalición otanista integrada por algo más de una veintena de países
aliados de Washington.