ATENAS, 30 de
agosto.—El primer ministro griego, Antonis Samarás, afirmó hoy que
el país está obligado a nuevos ajustes para ahorrar 11 mil 600
millones de euros, pues de lo contrario tendría que abandonar la
Eurozona, según PL.
Tales declaraciones tuvieron lugar luego de una reunión de los
tres partidos que conforman el Ejecutivo griego, en la cual no
lograron ponerse de acuerdo sobre otro paquete de recortes que exige
la troika de acreedores: Banco Central Europeo, Unión Europea y
Fondo Monetario Internacional. Samarás advirtió del riesgo que tiene
ante sí la nación helena de perder credibilidad y de salir de la
moneda única.
El partido Nueva Democracia insistió en la necesidad de aprobar
las nuevas medidas de ajuste que se negocian desde hace mes y medio,
por considerarlas parte del plan de rescate a Grecia y, aunque algo
difíciles, serán las últimas.
La propuesta de recortes de Samarás debe estar lista la semana
próxima, justo cuando deben llegar los representantes de la troika,
con fuertes reducciones en las pensiones y plantillas de
funcionarios públicos, con lo cual se ahorrarán 4 500 millones d
e euros. Otros 1 400 millones de euros se conseguirían con la
rebaja de gastos en sanidad, mientras que a los presupuestos de
defensa y a los subsidios a autoridades se les restarían 500
millones y 750 millones de euros, respectivamente.
Esos recortes figuran como condiciones para la entrega de un
nuevo tramo de 31 mil millones de euros del programa de rescate
avalado por la Eurozona para Grecia, por un total de 130 mil
millones de euros.