Señor Presidente:
Tengo
el honor de intervenir en representación de los países no alineados
de América Latina y el Caribe.
Agradezco en su nombre a las autoridades y al pueblo de la
República Islámica de Irán por la organización de esta importante
Conferencia Cumbre y por la cálida acogida y generosa hospitalidad
que nos han brindado desde nuestra llegada a Teherán.
Merece igualmente especial reconocimiento la República Árabe de
Egipto por la labor realizada como Presidente de nuestro Movimiento
en los últimos tres años, en medio de difíciles circunstancias.
Señor Presidente:
Al crearse el Movimiento de Países No Alineados en 1961, solo un
país latinoamericano y caribeño lo integraba. Hoy suman 26 los
miembros de nuestra región, más otros siete países que participan en
calidad de observadores.
América Latina y el Caribe, con más de 20 millones de kilómetros
cuadrados de extensión territorial y más de 580 millones de
habitantes, ha sido un pilar importante del MNOAL y continuará
contribuyendo a su labor.
Nuestros pueblos, desde el Río Bravo a la Patagonia, comparten
una historia común. Nuestra diversidad de culturas, ideologías,
niveles de desarrollo y experiencias históricas, constituye nuestro
más valioso patrimonio.
Acudimos a esta importante cita con la convicción de que es
imprescindible continuar avanzando en el proceso de revitalización y
fortalecimiento del Movimiento como foro de concertación de los
países del Sur y de acordar acciones que nos permitan enfrentar los
grandes desafíos que tenemos por delante.
Señor Presidente:
Nuestra región vive momentos de importantes y positivos cambios.
América Latina y el Caribe avanza hoy hacia nuevas y superiores
formas de integración, con la convicción de que la unidad es la
única alternativa posible para garantizar la defensa de los derechos
de nuestros pueblos como parte inseparable del proyecto soñado por
los próceres de nuestra independencia.
Con la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y
Caribeños (CELAC), se dio un paso de gran trascendencia histórica y
se reivindicaron más de dos siglos de luchas y esperanzas. La CELAC
ha proporcionado a América Latina y el Caribe el instrumento
político requerido para unirse más y mejor, resolver diferencias,
cooperar por el bien de nuestros pueblos y solidarizarnos los unos
con los otros.
Señor Presidente:
Los países de América Latina y el Caribe miembros del Movimiento,
haremos todo cuanto esté a nuestro alcance para asegurar el éxito de
esta Cumbre.
Nuestras delegaciones trabajarán sin descanso para garantizar que
los resultados de esta reunión y los próximos tres años de
presidencia iraní del Movimiento, se traduzcan en nuevos pasos de
avance en el fortalecimiento de la unidad y la solidaridad entre los
países no alineados en la lucha por el legítimo derecho de nuestros
pueblos al bienestar, la paz y el desarrollo.
Muchas gracias.