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El bronce que catapultó a Iván Cámbar
HAROLD IGLESIAS MANRESA
Antes casi nadie lo conocía, incluso, este último ciclo olímpico
su preparación estuvo interrumpida por dos intervenciones
quirúrgicas en su codo derecho: una previa a los Juegos
Panamericanos de Guadalajara y otra a su regreso del Mundial de
París, en el que compitió dos semanas después de alzarse con biatlón
de 338 kilogramos (150-188) en la cita continental de tierras
tapatías.
Iván
Cámbar ostenta la mejor posición del ranking en lo que va de su
carrera deportiva. Foto: Ricardo López Hevia.
Con 29 años la gloria le sonrió al pesista granmense Iván Cámbar
(división de 77 kg) en los Juegos Olímpicos de Londres. Un bronce
estoico —totalizó 349 (155-194)—, fuera de casi todo vaticinio, lo
catapultó hacia la cima y le devolvió a Cuba la presencia en el
podio bajo los cinco aros, algo que no sucedía en la halterofilia
desde Atlanta 1996.
"En la competencia me sentí bien. Había aprovechado cada
entrenamiento y tanto física como psicológicamente estaba cerca de
la forma óptima. El brazo izquierdo se me aflojó en el último
movimiento de arranque y me impidió levantar 160 kg, cifra a la que
hacía bastante tiempo no le daba, pero luego le di bien a los 190 y
194 de envión", este último peso a solo dos kilogramos de su marca
personal.
"Te confieso que en ese momento me dolía todo, la espalda, las
piernas (donde concentra su mayor potencia). Pero me decía para mis
adentros, no puedes fallar, tienes que darle al peso. Así estuve
pendiente hasta el último movimiento del egipcio sobre 197, que en
mi criterio se equivocó de estrategia, pues de haber levantado 195
me obligaba a realizar mi tercer ejercicio con ese peso o más.
Entonces falló y vi el sueño de tantos años de trabajo realizado",
manifestó pocos días después de su regreso a la Patria.
La materialización de ese sueño se tradujo, además, en la tercera
posición que ostenta en el ranking mundial de su división
actualmente. Paradójicamente, Cámbar en Beijing levantó un poco más,
353 (157-196), y no pudo pasar del sexto lugar. Ahora el halterista
natural de Río Cauto, Granma, y desde hace diez años miembro del
equipo nacional, está en la relación de encumbrados que encabezan
los chinos Xiaojun Lu 379 (175-204) y Haojie Lu (170-190), oro y
plata, respectivamente, en la tierra del Big Ben.
Si al terminar la cita continental en la capital del estado de
Jalisco disfrutó como pocas veces antes su corona, precedida de duda
producto de la lesión en su codo derecho, en la urbe británica
escaló el Olimpo, con la ayuda de su madre, entrenadores y médicos,
a quienes los considera también artífices de su notorio palmarés,
que incluye, además, dos cetros Panamericanos y otros tantos en
lides continentales de la disciplina.
LA SUERTE DEL RESTO DE LOS FORZUDOS
Yoelmis
necesita continuar puliendo el ejercicio de arranque. Foto: Ricardo
López Hevia.
Cuatro fueron los forzudos antillanos en la plataforma
londinense. Solo Cámbar pudo acariciar la gloria. ¿La causa? Fue el
que más se aproximó a sus alzadas históricas. Incluso, su coequipero
Yoelmis Hernández (85 kg) estaba precedido de dos preseas
universales en el envión, pero esta vez, lejos de lo acaecido en la
cita universal de París, los 205 kg en ese ejercicio no le bastaron
para pugnar por metal alguno. Su arranque distó mucho de las
primeras posiciones (12 kilogramos) y de haber conseguido 210 en el
clean and jerk, en definitiva hubiera escalado únicamente de
la séptima a la sexta posición.
Sin embargo, es el otro caribeño anclado entre los diez primeros
del escalafón comandado por el iraní Sourab Moradi, 388 (172-216), a
quien tampoco le fue nada bien en la cita estival: descalificado al
no poder con 166 kg en el snatch. Segundo en el top,
el as de Londres, el polaco Adrian Zielinski, 385 (174-211). El
pinero Yoelmis marcha noveno con 368 (163-205), amén de que sus
potencialidades y resultados dan para más.
Cierra la lista de rankeados el tunero Yasmani Romero (56), quien
descendió al puesto 16 en una división con tres latinoamericanos en
el top-ten. A la vanguardia el representante de la República
Popular Democrática de Corea y titular sorpresivo de Londres
—compitió en el grupo B— Chol Yun Om, 293 (125-168). El colombiano
Sergio Rada, séptimo con 274 (122-152), el mexicano José Lino
Montes, octavo, 271 (115-156) y el también cafetero Carlos Berna,
décimo, 268 (118-150), superan a Romero, 258 (112-146). Aquí el
experimentado multimedallista del orbe, el matancero Sergio Álvarez,
no aparece contemplado, tras haber fallado tres veces en envión con
150 kg en la justa estival.
Esa es la realidad, en materia de ranking mundial, que exhiben
nuestros halteristas, con Ediel Márquez (69) en el puesto 40 y
Javier Vanega (94) en el 24. Ahora el inicio del ciclo significa
recomenzar, diseñar el trabajo y engranar toda esa maquinaria de
discos, barras, plataforma. Rio de Janeiro espera, ya inició el
conteo regresivo. |
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