El intercambio de tierra con el Grupo Azucarero permite recuperar
terrenos que antes fueron arroceros y, a su vez, entregar otros de
bajos rendimientos del cereal para acercar la caña a los centrales.
Este operativo obedece a un estudio para que los dos cultivos
sean beneficiados y aprovechar la nueva fuerza arrocera de
usufructuarios por el Decreto-Ley 259.
Hasta finales de agosto, el arroz vendido al Ministerio de
Comercio Interior por los cooperativistas de Mayabeque era de 864
toneladas, cifra que rebasa el plan de 520 que la provincia debía
alcanzar en ese periodo.
El municipio de San Nicolás de Bari, con suelos apropiados para
el arroz ubicados en el sur, es el líder al asumir el 42 % de las
ventas. Estos resultados son respaldados por hombres de experiencia,
de los cuales no pocos se habían dedicado a otros cultivos y ahora
retornan.
Todos coinciden en que ser objetivos en los estimados es un
elemento definitorio para satisfacer los niveles de entrega en cada
etapa, sea de frío o primavera.
Aunque los llamados meses invernales son más productivos en
cuanto al cereal, una siembra bien atendida, con semillas de calidad
y eficiente cosecha, ayudan a mejorar las tres toneladas por
hectárea que suele promediar la campaña de primavera y las cuatro
que acopian en la de frío.
De forma general, las limitaciones agrícolas e industriales
obligan a que, al firmarse los contratos, se tenga en cuenta el
potencial técnico capaz de desarrollar una cosecha sin tropiezos,
evitar las pérdidas que ocurren por ese concepto o las quejas por
incumplimientos.
También se destacan en este programa los arroceros de los
municipios de Güines y Nueva Paz, estos últimos con la misión de ir
a la obtención gradual de semillas que contribuyan a elevar la
calidad y variedad de estas, sostén del rendimiento por hectárea.
Los técnicos reconocen que todavía el territorio no dispone de
las semillas certificadas y variedades más productivas, que le
inyecten a los campos arroceros mayores rendimientos.
Al respecto, Antonio Pérez Orozco, director de Producción del CAI
arrocero Habana, explicó a Granma que fomentarán en Nueva Paz
un centro nacional de semillas de 760 hectáreas, adaptables al suelo
y a las exigencias de cada lugar. Reconoció el valioso aporte del
Instituto de Investigaciones del Arroz en el logro de este empeño,
al enriquecer el proyecto con su caudal de experiencias y
conocimientos.