La
actual debilidad del crecimiento económico y la prolongada
desaceleración de la inversión de las empresas, confirman que el
desempleo en Estados Unidos continuará sobre el 8,0 por ciento,
comentaron hoy analistas,
En opinión de Scott Hoyt, experto de Moody's Analytics, las
compañías están renuentes a contratar debido a la amenaza que supone
el precipicio fiscal, un recorte automático del gasto público.
Este último entraría en vigor en enero de 2013 junto a un alza de
impuestos si el Congreso no alcanza un acuerdo.
Otros analistas evaluaron la posibilidad de mayor agudización de
la crisis en la Eurozona y de precios más altos del petróleo y otros
portadores energéticos.
Coincidieron en que estos factores pueden conspirar contra una
mejora en la situación del mercado laboral.
Además, la tasa de crecimiento económico del país en el segundo
trimestre aparece como la más débil desde el verano boreal de 2011,
según datos publicados este miércoles.
Estos magros indicios sobre la mayor economía del mundo se emiten
dos días antes de un esperado discurso del presidente de la Reserva
Federal (Fed, Banco Central), Ben Bernanke.
Sin embargo, pocos expertos apuestan a que el timonel de la Fed
sentará pautas el viernes en cuanto a nuevas medidas que generen
expectativas de una mejoría de la situación.