Una nota oficial de la Cancillería rusa recuerda que tras ser
limpiada Darai de bandas armadas, el ejército encontró casi 200
cuerpos sin vida, incluidos niños y mujeres, un crimen que tiene un
sello similar a lo ocurrido la víspera, apunta.
Al menos 12 personas perecieron y decenas resultaron heridas ayer
en la localidad de Djarman, también en los suburbios de la capital
siria, cuando un coche-bomba estalló cerca de un cementerio, donde
un grupo de personas atendía a un funeral, destacó la citada
dependencia.
Las investigaciones de tales actos de marcada violencia deben ser
meticulosas e imparciales, con la participación de funcionarios de
la recién creada oficina del enviado especial de la Liga Árabe y la
ONU en Damasco, sugirió el ministerio ruso del Exterior.
Sin dudas, existen algunos sectores interesados en mantener en
todo momento sus esfuerzos por caldear la situación en Siria y en
sabotear cualquier intento de dar pasos con vistas a una salida
pacífica a la crisis siria, destaca el comunicado.
En ese sentido, vemos con profunda preocupación los intentos de
crear conflictos por motivos religiosos, pues de otra forma no se
puede valorar el reciente asesinato del líder islámico Hasan Barnaui,
comenta el citado ministerio.
Asimismo, vemos como una clara provocación el bloqueo por
formaciones armadas de miles de refugiados cristianos en la zona de
la ciudad de Rabla, en la frontera entre Siria y Libia, a quienes
bajo amenaza de muerte los obligan a permanecer en esa zona,
denuncia.
Tales acciones se ven más contradictorias aún, cuando, por otro
lado, la oposición siria llama a poner fin a una supuesta catástrofe
humanitaria, señala la Cancillería.
La comunidad internacional de ninguna forma debe quedar al margen
ante los intentos de elementos extremistas y terroristas de
desestabilizar la situación en Siria, sobre todo, cuando se cometen
actos de carácter étnico y religioso, afirma la nota oficial.
Rusia reitera, además, el llamado a poner fin de inmediato a las
acciones bélicas de ambas partes en el diferendo, a iniciar un
proceso de diálogo que lleva a una salida política de la crisis
siria.