TEHERÁN.—
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, llegó hoy a Irán para
participar en la XVI cumbre del Movimiento de Países No Alineados (NOAL),
que inicia mañana en esta capital al más alto nivel.
Ban fue recibido por autoridades de la cancillería iraní en el
aeropuerto internacional capitalino de Mehrabad y expresó su
voluntad de conversar con representantes del gobierno persa sobre
temas regionales e internacionales de gran importancia.
Fuentes diplomáticas adelantaron la posibilidad de un encuentro
entre el jefe de la ONU y el secretario general de la Liga Árabe, el
egipcio Nabil El-Arabi, para abordar el conflicto en Siria y
examinar una propuesta pacificadora de Teherán.
El portavoz de Ban, Martin Nesirky, declaró ayer desde Nueva York
que el secretario general tendría conversaciones con el líder
supremo de la Revolución Islámica iraní, ayatolah Alí Khamenei, el
presidente Mahmoud Ahmadinejad y un grupo de diputados.
La comisión de política exterior y seguridad nacional del Majlis
(parlamento persa) anunció una comparecencia del titular de la ONU
ante el plenario de diputados, quienes manifestaron interés en
exponer al diplomático surcoreano la realidad de esta nación.
El posible encuentro seguirá a críticas hechas por parlamentarios
iraníes a Ban por la que consideraron actitud sesgada hacia el tema
de los derechos humanos en las naciones musulmanas, de ahí el
interés de preguntarle sobre su actuación en ese aspecto.
Un portavoz del Majlis confirmó que el titular de la ONU se
reunirá hoy mismo en la sede del parlamento con su presidente, Alí
Larijani, pero está pendiente que acepte la invitación para
dirigirse al plenario de legisladores en la comisión de derechos
humanos.
Medios locales reprodujeron artículos de periódicos
estadounidenses que valoraron la presencia de Ban en Teherán como
una prueba del fracaso de la política de Washington por aislar a la
República Islámica, a la que sancionó económicamente por su programa
nuclear.
Un comunicado de la oficina del secretario general de la ONU
indicó que éste valora la cumbre como "una oportunidad de trabajar
con los jefes de Estado y de Gobierno participantes, incluido el
país anfitrión, en la solución de temas que centran la agenda
global".
Al respecto, mencionó el seguimiento de la conferencia sobre
desarrollo sostenible Río+20, el desarme mundial, la prevención de
conflictos y el apoyo a los países en proceso de transición.
Horas antes que Ban Ki-moon, también llegaron a Teherán el primer
vicepresidente de Cuba, José Ramón Machado Ventura, el
vicemandatario de Indonesia Boediono, y el jefe de Estado de
Mongolia, Tsakhia Elbegdorj, así como un enviado del presidente de
Laos.
Igualmente, desde este miércoles están aquí los vicepresidentes
de Filipinas Jejomar Binay y de Tanzania Mohammad Gharib Bilal,
quienes participarán en el segmento de alto nivel de la cimera
trienal para sancionar documentos preparados entre ayer y hoy por
más de 70 cancilleres y funcionarios de los 118 Estados miembros.