TEHERÁN.—
Los cancilleres de los países No Alineados (NOAL) expresaron hoy su
rotunda oposición a cualquier intervención militar extranjera en
Siria, y señalaron que la solución a la crisis debe ser por vía
pacífica y negociada.
Un proyecto de declaración que se adoptó antes de concluir las
sesiones del segmento de ministros de Relaciones Exteriores de la
XVI cumbre de los NOAL saludó el nombramiento del argelino Lakhdar
Brahimi como nuevo enviado especial de la ONU y la Liga Árabe (LA)
para Siria.
El borrador del texto que será sometido a la aprobación mañana de
los jefes de Estado y de Gobierno valoró los esfuerzos pacificadores
del anterior enviado, el ghanés Kofi Annan, y deseó éxitos al nuevo
representante de los secretarios generales de la ONU y la LA.
La polarización sobre ese sensible tema hizo que mientras se
estudiaba el borrador surgieran diferencias entre la representación
siria y otro país, aunque el vocero de la cancillería iraní, Ramín
Mehmanparast, describió como "pequeño" el disenso en ese sentido.
Según Mehmanparast, las divergencias para aprobar el texto se
zanjaron con la gestión de Irán y todos los países presentes en la
reunión adoptaron el proyecto de resolución que había sido sometido
a tensas discusiones durante el segmento de expertos y funcionarios.
El vocero persa reconoció que los cancilleres presentes en
Teherán prestaron especial atención al tema y expusieron varios
puntos de vista con el ánimo predominante de "ayudar a resolver el
problema sin la interferencia de otros y mediante una solución de
sirio a sirio".
Además de proponer una iniciativa de diálogo entre el gobierno
del presidente Bashar Al-Assad y la oposición siria, el ministro
iraní de Relaciones Exteriores, Alí Akbar Salehi, impulsó el debate
para explorar vías de contribuir a un arreglo negociado.
Salehi alertó a los asistentes de que la comunidad internacional
espera y confía en que los NOAL desempeñen un "rol proactivo" en los
sucesos globales y trate de ayudar a restaurar la paz, la seguridad
y la verdadera libertad, así como los derechos humanos en el mundo.
En el intercambio de opiniones, el vicecanciller de Egipto Ramzy
Ezzedine Ramzy pronunció un discurso en el cual remarcó que "el fin
de la interferencia extranjera en los países del mundo es un
prerrequisito para el establecimiento de una paz global duradera".
Ramzy, cuyo país entregará a Irán la presidencia rotatoria de los
NOAL para los próximos tres años, manifestó optimismo en que la
República Islámica hará todo el esfuerzo posible para cumplir las
metas y objetivos del movimiento fundado en Belgrado en 1961.
Asimismo, recordó que el presidente egipcio, Mohamed Morsy, se
opone a cualquier intervención militar extranjera en suelo sirio "de
cualquier forma y tipo", y resaltó que su país favorece la búsqueda
de una solución pacífica al contencioso que ya dura 17 meses.
"Ha llegado el tiempo de que todos entiendan que la guerra no
logra estabilidad, porque la paz está basada en justicia, y una paz
global para todos, sin que ninguna parte ataque a la otra",
manifestó el mandatario islamista antes de viajar a China e Irán.
En ese sentido, el canciller libanés, Adnan Mansour, calificó hoy
en esta capital de "acción útil" un plan del presidente Morsy para
formar un grupo de contacto que atienda la crisis siria.