Los resultados del certamen, considerado recientemente por la
Secretaría de Cultura argentina "de interés cultural para la
nación", fueron emitidos este último lunes, en el Centro Dulce María
Loynaz, por la doctora Luisa Campuzano —jurado junto a Alessandra
Riccio (Italia) y Arturo Arango (Cuba)— en acto donde se hallaban
Miguel Barnet, presidente de la UNEAC; Zuleica Romay, presidenta del
Instituto Cubano del Libro; Juliana Marino, embajadora de Argentina
en Cuba; Bader al-Awadi, embajador de la República de Kuwait; Oscar
Carvajal Aguirre, agregado de Cultura, Educación y Prensa de la
embajada de México en Cuba; y Pietro de Martin, consejero de la
embajada de Italia.
Una "complejidad diegética, la elegancia de la escritura y la
construcción de una atmósfera inquietante para indagar en la deriva
de un personaje que va perdiendo el control sobre su obra y sobre sí
mismo", fueron consideraciones del jurado para entregar por
unanimidad el Premio a Ladrón¼ ,
mientras que "por mostrar vertientes muy distintas entre sí de
universos narrativos posibles, con un alto grado de realización y de
dominio de los recursos expresivos", les fue otorgada primera
mención, ex aequo, a las respectivas obras Antes de
empezar, por fin, el ascenso y Sin rumbo definido, de
Pedro de Jesús López, y Daniel Díaz Mantilla, ambos de Cuba.
La velada, en la que también se supo de la satisfacción del
jurado por la diversidad de temas y poéticas, y por la calidad de
escritura presentes en los 304 cuentos concursantes, fue propicia
para rememorar la figura del autor de Rayuela, en las
palabras de Marino Riccio y Miguel Barnet, presidente de Honor del
Concurso.
En una emotiva intervención, Barnet refirió la historia del
Premio desde su génesis, cuando la intelectual lituana Ugné Karvelis,
segunda esposa de Cortázar, le comentó la idea y el proyecto era
entonces solo un sueño.
"Ella, quien vivió durante 12 intensos años a su lado, quería
hacer algo que recordara a Julio para siempre. Si Julio descubrió el
hallazgo de las luchas latinoamericanas que lo llevaron a
convertirse en un portavoz de la Revolución cubana y después de la
Revolución nicaragüense, se debe en una enorme medida a esa
revolucionaria, luchadora y combatiente que fue Ugné Karvelis.
"Julio tiene todos los días el homenaje de sus lectores. Por eso
quiero hacerle con estas palabras también un homenaje a ella, que
tanto quiso a Cuba y que tanto ayudó a muchos cubanos".