En diálogo con medios de prensa, Chávez expresó nuevamente su
dolor por la situación registrada en la refinería de Amuay, que
integra ese complejo, y llamó a elevar el espíritu de humanismo, el
amor y la solidaridad.
La tragedia, ocurrida en el bloque 23 del área de almacenamiento
de esa instalación, provocó además más de 80 heridos e importantes
daños materiales.
El Jefe de Estado destacó la rápida reacción del gobierno ante la
situación, y sostuvo que la prioridad del gobierno que encabeza
reside en la atención a las víctimas y los familiares de los
efectivos y civiles muertos.
Por otra parte, rechazó especulaciones generadas desde ciertos
sectores que alegan una supuesta falta de mantenimiento en ese
centro.
El mandatario aseveró que algunos, de manera irresponsable,
valiéndose del dolor, comienzan a generar hipótesis, lo cual
consideró falta de humanidad, porque lo primero que uno tiene que
hacer es inclinarse ante el dolor, compartir el dolor con los que
más sufren.
Acerca de las causas del siniestro, informó que las autoridades
no han podido llegar aún al foco de la explosión, y sostuvo que hay
elementos que configuran distintas hipótesis, no se puede obviar
ninguna, acotó.
En horas de la mañana, el vicepresidente ejecutivo, Elías Jaua,
aseguró desde la refinería que el fuego provocado por la explosión
está controlado y confinado a dos tanques.
Los bomberos y personal especializado, agregó, batallan contra un
viento errático que ha hecho complejas las operaciones.
Señaló que la ciudad de Punto Fijo es patrullada por efectivos de
la Guardia Nacional Bolivariana, a fin de garantizar la seguridad de
personas y recursos, mientras en la Base Naval son atendidas más de
20 familias albergadas, provenientes de la zona afectada.
Según la ministra de Salud, Eugenia Sader, 31 personas permanecen
hospitalizadas como consecuencia de la explosión.