Contraloras: fortaleza e intransigencia

Con motivo de este 23 de agosto, cuando se cumplió un aniversario más de la FMC, Granma conversó con varias contraloras y auditoras

IVETTE FERNÁNDEZ y ROBERTO TORRES

Son vistas como seres enérgicos, fuertes, severos y hay quien las cataloga como implacables, quizás porque esas sean condiciones con las que se asocia el ejercicio de su profesión. Pero quien conversa con ellas se magnetiza con su ternura inteligente.

Foto: Jorge Luis GonzálezDe todos los trabajadores de la contraloría el 66 % son mujeres.

En un pequeño salón de la Contraloría General de la República (CGR), donde ejercen disímiles labores, llegan ahora para platicar como federadas, auditoras, contraloras, madres y esposas; pero ante todo como cubanas.

Yo me siento una mujer feliz de ser útil al pueblo

Gladys Bejerano Portela es Contralora General de la República pero además ocupa el cargo de vicepresidenta del Consejo de Estado, razones que la convierten en una mujer muy ocupada, pero a pesar de sus múltiples responsabilidades encuentra siempre espacio para escuchar a sus subordinados, a quienes aconseja que el trabajo no es justificación para quitarle tiempo a la familia.

Ama su labor con devoción, al Partido que milita y al proceso revolucionario que desde 1959 enrumba el país "desde y para el pueblo". Por eso —asegura— se siente una mujer feliz de ser útil, no me alegro de la desgracia humana, de quienes cometen errores, "pero si con nuestro trabajo contribuimos a evitar esos problemas, entonces soy doblemente feliz, porque ese es nuestro objetivo, que no es detectar problemas sino, todo lo contrario, contribuir a que no existan, a prevenirlos".

Refiere estar orgullosa de formar parte de la primera línea de combate contra la corrupción y por la eficiencia del país. "ya se apuesta por la auditoría de gestión y la meta es que las propias entidades soliciten ser auditadas".

Sobre el trabajo indica que no es de profesión auditora "pero por todo lo que he hecho y hago he llegado a amar esa profesión que requiere disciplina, inteligencia, creatividad, trabajo en equipo, análisis e integración, lo cual exige llegar hasta el final y profundizar en las causas de los problemas para que no se repitan".

Sobre el papel de la mujer, explica que en la CGR dos de los tres vicecontralores generales son mujeres, y de las cinco direcciones de la institución, cuatro son regidas también por mujeres, que conforman el 66 % de la plantilla, y entre los trabajadores directos son más del 70 %.

No basta con ser auditora o contralora, hay que parecerlo

Las primeras palabras de Ana María González Pancorbo, Contralora Asesora, fueron de agradecimiento a la Federación de Mujeres Cubanas, "pues a partir de la integración a esa organización comencé mi formación política y también la profesional, gracias a la FMC inicié mis estudios universitarios y puedo ser la profesional que soy".

Ahora, cuando ya peina canas y resume medio siglo de vida laboral en el sector, explica que la ética y profesionalidad del auditor es lo primero para el ejercicio de este oficio. No basta con ser un auditor, hay que parecerlo, pues se está constantemente ante el escrutinio público, hay que vestir, caminar, hablar, vivir como auditor. No se puede ser una cosa en el trabajo y otra en la calle.

Al final nos convertimos en seres escrutadores por excelencia

Hay que escuchar, leer y calcular no lo que se dice, sino lo que se oculta, al final nos convertimos en "escrutadores por excelencia", expresó Ileana Flores Izquierdo, jefa de la Dirección Integral de Actividad Presupuestada en la CGR, quien agradece a la familia, pues sin su necesario apoyo sería imposible el trabajo que hace.

Recuerda cómo llevaba a su hija en un cochecito para poder cursar la facultad, y luego cuando todavía era muy niña, también iba consigo a los recorridos por diferentes provincias, "donde muy calladita esperaba sentadita que se acabaran las reuniones".

La preparación es una constante

Sus ojos verdes y potente personalidad la dotan de una belleza madura poco común. Por eso, Ivonne Aguilera Mesa, Directora Integral de Control a Organismos Globales se vuelve imponente desde el primer golpe de vista.

Su primera indicación sobre la profesión que ejerce va dirigida a la necesaria y constante capacitación. "Un auditor siempre tiene que saber y superarse, si no se queda atrás. Hay que aprender cada día pues los modus operandi se transforman, se perfeccionan, lo mismo debe hacer el auditor.

Por otra parte, Darma Solá López, al frente de la dirección Integral de Infraestructura, asegura que "nuestro papel es ser justos, transparentes, pero permitir y facilitar que la justicia y los tribunales sentencien de la forma más correcta posible en caso de un hecho delictivo. Porque si malo es juzgar incorrectamente a alguien, también lo es la impunidad". Para ella la mayor aspiración de la Contraloría es lograr que un día se diga que el país tiene sistemas de control interno implementados que permiten actuar con eficiencia, que se ha disminuido la corrupción, el delito. "Nuestro fin es educativo: que la sociedad avance y que las empresas sean eficientes".

Sin perder la ternura

A pesar de haber constituido un hogar siendo apenas una adolescente y de iniciarse en el trabajo con dos niños pequeños, Silvia Rey Montes de Oca, directora de Metodología e Inconformidades, no tiene sino palabras de elogio hacia el oficio que la ha hecho crecer como madre y profesional. Está consciente de cuánto repercute su quehacer en su descendencia y en las jóvenes generaciones tan necesitadas de comprender las urgencias del país. Y aunque reconoce que es poco el sacrificio siempre hay que tener presente la "tolerancia, la empatía, y no olvidar ponerse en el lugar del otro sin perder la perspectiva de la responsabilidad y la misión que tenemos que cumplir".

Madre, trabajadora, dirigente: mujer

Con más de 30 años de labor, Acela Martínez Hidalgo, vicecontralora general, ya sabe que es imposible separar sus obligaciones profesionales del resto de las facetas de su vida. "Desde que me inicié en el trabajo hubo mucho rigor, disciplina, capacitación, deberes profesionales y éticos que se asumen no solo en el trabajo sino también en la comunidad. Es imposible deslindar mi ocupación de otros aspectos porque la gente te ve por lo que eres".

La ayuda de la familia es fundamental

Conocedora de la importancia del apoyo de la familia para su propio trabajo, Silvia Ovich Mendoza, Contralora Jefa Provincial de Mayabeque, confiesa que no ha sido fácil desempeñarse en una provincia que por sus características es diferente al resto del país. "Todo lo nuevo implica trazar nuevas estrategias, crear otras estructuras y condiciones. Por eso se trabaja con mucha fuerza, desde nuestra posición alertando sobre el control y las medidas de seguridad que deben tenerse en cuenta".

Día a día como en otros momentos en que lo ha exigido el país, estas mujeres contribuyen a la construcción de una sociedad más justa, que como hiciera notar Miriam Marbán, vicecontralora en La Habana, exige sacrificio y sobre todo, amor.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir