"Yo solo he hecho una cosa desde que recibí este equipo —afirma
su conductor Salvador Eduardo Viraña González: cuidarlo como la niña
de mis ojos y aprovechar eficientemente sus magníficas posibilidades
técnicas."
La afirmación verbal tiene expresión concreta ante la mirada:
impecable limpieza interior, pulcritud en forros de asientos y en
cortinas, vitalidad en el funcionamiento del video, sistema de audio
para la información al pasajero y baño a prueba de higiene forman
parte de un confort que el paso de los años no ha podido reducir.
¿Será que este vehículo rueda muy poco?
La sonrisa de Viraña desestima cualquier respuesta afirmativa en
torno a la interrogante. Para su tranquilidad y sano orgullo, ese
ómnibus Yutong se aproxima nada más y nada menos que¼
¡al millón de kilómetros!
Tal "average", sin embargo, no es sinónimo o consecuencia de alta
velocidad en igual tiempo. Todo lo contrario: "Tanto mi compañero
Alberto Santos Pérez como yo —explica— somos extremadamente
respetuosos de los límites establecidos, no solo por razones de
disciplina, sino también por el cuidado que merecen estos equipos,
sobre todo teniendo en cuenta el mal estado de la vía en muchos
tramos y la necesidad de evitar accidentes.
"Eso, unido al rigor con que se le ha realizado siempre la
revisión y el mantenimiento, la calibración, la limpieza de los
sistemas y el cuidado en general, hacen que el motor esté como el
primer día; jamás ha fallado, no hemos tenido que tocarlo para nada,
no ha perdido fuerza, es uno de los que mejor promedio de kilómetros
logra por litro de combustible".
Esa envidiable "salud" constituye precisamente la base para que
el vehículo se haya mantenido funcionando todo el tiempo, sin los
periodos de inactividad o de interrupción en que han caído otros por
razones técnicas.
A la par del agrado con que cientos de pasajeros abordan este
carro, también anida el respeto y crece la admiración en el ámbito
ministerial, desde donde han comenzado a "premiar" la dedicación del
conductor tunero mediante el envío de algunos agregados, en tanto
especialistas de la marca muestran interés por el comportamiento
técnico del mencionado motor.
-—¿Qué harás con él cuando alcance, dentro de poco, el millón de
kilómetros?
Viraña vuelve a sonreír, como si la respuesta estuviera "echada a
andar". El cuentamillas dejó atrás ya los 950 mil kilómetros¼
y sigue desafiando itinerarios. Entre tanto, el ómnibus recauda cada
mes cerca de 100 mil pesos.