El presidente de la recién creada Empresa de Planificación y
Logística (EPL), Bernardo Figueiredo, reveló hoy que el gobierno
brasileño aspira a tener en funcionamiento en 2018 el primer Tren de
Alta Velocidad (TAV) de América Latina.
El deseo y la meta del gobierno es que el TAV esté operando en
2018 y como plazo máximo en 2020, indicó Figueiredo en conferencia
de prensa con corresponsales extranjeros acreditados en Brasil, en
la sede de la Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia en
la capital.
Con poco más de 600 kilómetros y un costo inicial estimado en 33
mil millones de reales, unos 16 mil 500 millones de dólares, el TAV
unirá las ciudades de Río de Janeiro y Sao Paulo, pero concluirá en
Capinas, unos 100 kilómetros de la capital paulista.
Este jueves, la estatal Agencia Nacional de Transportes
Terrestres (ANTT) marcó para el 29 de mayo la subasta de concesión y
construcción de ese rápido medio de transporte, pero dividida en dos
fases diferentes.
La primera en que será seleccionada la empresa operadora y
abastecedora de la tecnología y la segunda que escogerá las firmas
encargadas de las obras de infraestructura, rieles, puentes,
túneles, estaciones, y a su vez serán responsables por el
mantenimiento y la gestión durante unas tres décadas.
Figueiredo refirió que el gobierno desea y fomentará la mayor
concurrencia posible de empresas foráneas con experiencia en la
operación de trenes de alta velocidad y adelantó que ya expresaron
su interés en participar compañías de Alemania, España, Francia,
Japón y Surcorea.
Asimismo, explicó que la extensión total del tramo será dividida
en unos 10 trechos para no entregarle a una sola empresa -que puede
ser mixta entre nacionales y extranjeras- la concesión de la
construcción de la infraestructura, su mantenimiento y gestión.
Aunque los detalles finales sobre el edicto emitido ayer por la
ANTT sólo se conocerán en noviembre venidero, después de las
obligatorias audiencias públicas que se realizarán hasta el 24 de
septiembre venidero, el presidente de la EPL sostuvo que no espera
grandes cambios en lo propuesto por el gobierno.
Consideró que la decisión oficial de eliminar el riesgo de
demanda, que para muchas empresas interesadas no estaba garantizado
y de ahí el fracaso de subastas anteriores del TAV, garantizará
ahora la participación extranjera masiva que desea el gobierno.
Figueiredo apuntó que la EPL, recientemente creada, será un
guardián no sólo del cumplimiento del cronograma del TAV, sino
también del el Programa de Inversiones en Logística: Autopistas y
Ferrovías, presentado la semana anterior.
También, subrayó, iniciará el proceso de planificación de largo
plazo para que sea un plan de acción continua del gobierno en la
modernización y ampliación de la infraestructura vial de Brasil.
Sin dar detalles, Figueiredo adelantó que en septiembre venidero
deben ser presentados dos programas más en esta dirección, el de
puertos y de aeropuertos, cuya coordinación y seguimiento estará
también a cargo de la EPL.