El pasado miércoles 15 de agosto fue publicado en el periódico
Granma un artículo redactado por el periodista Harold Iglesias
Manresa, bajo el título: "Tras la huella del retorno dorado al
tatami¼ ".
En dicho artículo se realizan valoraciones que evidencian
insuficientes conocimientos sobre el tema abordado.
Es por ello que resulta necesario realizar algunas re-flexiones
que contribuyan a valorar, en su justa medida, el desempeño de las
atletas del judo femenino cubano en los recién finalizados Juegos
Olímpicos de Londres.
En estos Juegos, nuestras judocas concluyeron con un 2do. lugar
entre 65 naciones que se enfrentaron, y su destacada actuación le
dio a nuestro país el 5to. lugar en la tabla general de posiciones
que contemplaba 164 naciones.
Este resultado contradice el criterio expuesto por este
periodista, el cual atribuye falta de combatividad y espíritu de
lucha a nuestras atletas. Combatividad y espíritu de lucha que sí
han sido reconocidos por diversos medios periodísticos del ámbito
internacional.
El colectivo técnico de este deporte, en su rama femenina, está
integrado por 5 entrenadores, un psicólogo, dos fisioterapeutas y un
director técnico. Todos desarrollan su trabajo con un alto nivel de
profesionalidad, lo cual puede ser constatado por cualquier
profesional de los medios de comunicación en nuestro centro de
entrenamiento "Cerro Pelado".
Nuestro colectivo no rehúye la crítica certera y veraz que pueda
contribuir a perfeccionar nuestro trabajo, pero, rechaza
enérgicamente cualquier criterio que ofenda el esfuerzo, la
dedicación y el espíritu de sacrificio demostrados por nuestras
atletas en su constante preparación y en los diversos eventos
competitivos nacionales e internacionales.
Por otra parte, se debe conocer que nuestras atletas, al no tener
la cantidad de competencias requeridas, siempre tienen que
enfrentarse a contrincantes con fuertes currículos. Ejemplo de ello
lo vimos con Yariza Abel, la cual tuvo que iniciar sus combates con
la 2da. del ranking de su categoría, tres veces medallista del mundo
y dos veces campeona mundial. No obstante, tuvo que vencer a nuestra
atleta por hantei y en Regla de oro.
Ahondando más en este caso, debo señalar que esta deportista
francesa realizó 42 competencias del 1er. nivel, donde efectuó 168
enfrentamientos, y la nuestra, por las razones económicas que todos
sabemos que afectan a nuestro país, solamente realizó cuatro de 1er.
nivel con solo 20 combates. Es obvia la diferencia entre la cantidad
de enfrentamientos realizados.
Lo mismo ocurrió con Ónix Cortés y Dayaris Mestre, a la primera
en su primer combate le tocó la número dos del ranking, una atleta
japonesa, y al igual que Yariza perdió por hantei en Regla de oro.
En el caso de Mestre, hubo de combatir con la rumana, campeona
olímpica de la cita anterior, y a pesar de que el combate marchaba
bien, apareció una descalificación increíble para nuestra cubanita,
cosa que se reiteró con otros atletas en el transcurso de los Juegos
Olímpicos. Nuestro equipo posee grabaciones de las imágenes que nos
permiten sostener estos criterios. Ninguna de estas atletas fue
objeto de marcaje técnico.
Debo señalar que con la experiencia de participar en seis
Olimpiadas y 16 Campeonatos mundiales no había visto un arbitraje
tan injusto. Esto motivó la protesta de muchos países que resultaron
perjudicados y formularon una protesta formal ante las malas
decisiones de los árbitros.
Sin ánimos de justificar, pero en apego a la realidad, debo
agregar que en el caso de Yanet Bermoi, en la Olimpiada anterior
compitió en 48 kg y ahora lo hizo en 52. Comenzó con la atleta
mongola que es 1ra. del ranking y siguió en la elite al obtener de
nuevo una medalla olímpica que constituye su 2da. presea en estas
fortísimas lides.
Todos conocen que nuestras féminas han dado en seis Juegos
Olímpicos la 1ra. medalla a nuestra delegación, colocándola en el
cuadro de medallas. Una revista especializada dio el resultado
olímpico histórico en la rama femenina y, en datos actualizados,
ubica a Japón en primer lugar con 27 medallas, en segundo ubica a
nuestras Marianas con 24, a China en tercer puesto con 20, y en 4to.
Francia con 16.
Para todos los que defendemos el deporte revolucionario,
constituye un gran orgullo contribuir a llevar a nuestra patria a
esas posiciones en el plano internacional, pues Cuba es el único
país del Tercer mundo que continúa en la elite a pesar de todas las
dificultades económicas que enfrentamos.
Sin duda, ello ha sido posible por la combatividad, el espíritu
de lucha y el patriotismo de nuestras mujeres, que tanta gloria han
brindado a nuestro deporte y a nuestro pueblo.
Estamos conscientes de lo que nos falta para ser mucho mejores de
lo que somos, y alcanzar mayores resultados será siempre nuestro
propósito, para que los cubanos puedan llorar de alegría al
compartir el júbilo que siente todo atleta al obtener una medalla
para su pueblo.
Desde 1988, nuestro país se ubica entre los diez mejores del
mundo en el Judo femenino y entre los diez mejores de Latinoamérica.
Han sido 24 años de ardua labor pedagógica, y en estos momentos un
resultado de esta labor es el desempeño de Idalis Ortiz, que la
distingue como una de las mejores atletas cubanas.
El Judo femenino, al igual que otros deportes, ha enfrentado con
valentía muchos obstáculos a lo largo de todos estos años y
continuará haciéndolo con el espíritu inquebrantable y el ejemplo de
nuestras heroínas. Ellas serán siempre:
¡Flor para amar, estrella para mirar y coraza para resistir!
MSc. Ronaldo Veitía Valdivie
8vo. dan, director técnico, equipo de Judo femenino de Cuba