Chef internacional con adobo de juventud

Pastor Batista Valdés

PUERTO PADRE.— Disfruta recorrer barrios y conversar con jóvenes para interesarlos por el oficio.

Foto del autorFormar jóvenes y ofrecer el mejor servicio sigue siendo la aspiración de este chef de cocina internacional.

Entonces aprovecha y les habla de la profesión que él ejerce desde hace 36 años: cocinero; de cómo empezó a realizarlo en casa siendo prácticamente un adolescente, luego en campamentos cañeros durante las zafras del pueblo, más tarde en el servicio militar, después en Angola y tras el retorno en numerosos restaurantes y lugares donde sedimentó la experiencia de lo que es hoy: chef de cocina internacional.

—¿Por qué esa inclinación hacia los jóvenes?

La respuesta de Ramón Pérez Polo no se hace esperar: En la juventud está el futuro. Hay que prepararlos en todos los terrenos de la vida. Por eso tengo un aula en el poblado de Vázquez, donde los formo como cocineros y dependientes integrales. Ya este año concluí con dos grupos. Aun cuando no se decidan a trabajar como cocineros, al menos les quedará el conocimiento, cierta habilidad para montar una mesa, de qué manera conducirse en ella, cómo cultivar hábitos correctos, formas de comportamiento y otros valores que serán útiles siempre.

Lo digo por experiencia propia; procedo de una familia de carboneros, sin embargo, debo lo que soy a la educación y respeto que siempre nos inculcó mi padre, así como a las enseñanzas que ha dejado el arte culinario en mí y en dos hermanos: Arturo y Arnoldo, experimentados también en la cocina.

Vanguardia Nacional durante 15 años, destacado en eventos de técnicas gastronómicas y honrado con la medalla de Hazaña Laboral, Ramón es uno de esos chef cuya pasión profesional hace "hervir" la calidad del servicio donde sea necesario.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir