Durante los últimos 18 mil años, desde que ocurrió el Último
Máximo Glacial, la temperatura media aumentó de forma natural entre
seis y ocho grados Celsius en sectores montañosos de la región
occidental de Cuba, lo cual pone de manifiesto una clara tendencia
al calentamiento gradual del clima en esa zona de nuestro
archipiélago.
Tal planteamiento forma parte de los resultados del estudio
Reconstrucción Paleoclimática y Paleoambiental del Pleistoceno
Tardío-Holoceno para Cuba occidental, cuyo autor principal es el
profesor Jesús M. Pajón, investigador del Museo Nacional de Historia
Natural (MNHN), perteneciente a la Agencia de Medio Ambiente, del
Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.
Para llegar a esa conclusión fue necesario estudiar diversas
estalagmitas de cuevas que forman parte del sistema cavernario
Majaguas-Cantera, ubicado en la pinareña Sierra de San Carlos.
Estas investigaciones contaron con el empleo de novedosos métodos
analíticos de avanzada tecnología, mediante los cuales fue posible
realizar las dataciones isotópicas de Uranio/Torio y Carbono 14,
además de evaluar los isótopos estables de oxígeno y carbono.
Según explicó el especialista, los trabajos son desarrollados a
través de un proyecto de colaboración con la Academia de Ciencias de
Heidelberg, en Alemania, donde participan los profesores Augusto
Mangini, Claudia Fensterer, Denis Scholz y Andrea Schroeder-Ritzrau.
Las mencionadas formaciones de cavernas constituyen una suerte de
archivo natural de mucho valor en las indagaciones referidas a los
cambios climáticos del pasado, porque en sus anillos o bandas de
crecimiento anual quedan registradas modificaciones en la
composición o actividad de los isótopos de oxígeno, que se producen
si esos eventos ocurrieron.
Para la ciencia es fundamental conocer la evolución de las
temperaturas y otras variables en los diferentes periodos históricos
de la Tierra, pues ello permite distinguir con objetividad los
cambios producidos por la variación natural y aquellos atribuidos a
la acción del hombre, datos de suma utilidad a la hora de diseñar
modelos de predicciones climáticas futuras más fundamentados.
Algunos de los resultados de estos estudios serán publicados
próximamente en las revistas científicas de alto impacto The
Holocene y Earth and Planetary Science.