La
Policía italiana detuvo a Francesco Matrone, considerado como uno de
los jefes de la mafia de la Camorra napolitana y que figuraba en la
lista de los nueve prófugos más peligrosos del programa especial de
búsqueda del Ministerio del Interior de Italia.
Según informaron fuentes policiales, el mafioso, de 65 años, fue
arrestado en una vivienda del municipio de Battipaglia, en la
provincia de Salerno, en la región de Campania (sur de Italia), en
una amplia operación policial en la que participaron más de 100
agentes con un helicóptero y varias unidades caninas.
En virtud de la operación que ha llevado a la detención de
Matrone, sobre quien pesan dos cadenas perpetuas por homicidio y
otros delitos, la Policía efectuó además este viernes diversos
registros en propiedades de Battipaglia y la vecina localidad de
Montecorvino Rovella, situadas ambas al sur de Nápoles.
La Policía considera al detenido, junto a Pasquale Loreto, como
uno de los jefes del clan de los Loreto-Matrone, en declive en la
actualidad, sobre todo con respecto a la sanguinaria actividad que
llevaron a cabo durante las últimas décadas del siglo XX.
Esta detención se produce después de que el pasado 7 de diciembre
la Policía asestara otro duro golpe a la Camorra, esta vez en el
clan de los Casaleses, con la detención del jefe de jefes Michele
Zagaria, que se encontraba en paradero desconocido desde 1995 y
condenado a varias cadenas perpetuas por asociación mafiosa,
homicidio, posesión ilegal de armas y extorsión.
Zagaria estaba considerado como el último jefe del clan de los
Casaleses, tras la detención en noviembre de 2010 de Antonio Iovine
y de los anteriores capos Nicola Schiavone, arrestado en junio de
2010, y el padre de este último, Francesco Schiavone, apodado "Sandokán",
preso desde 1998.