El
diplomático argelino Lajdar Brahimi, de 78 años, ha aceptado este
jueves reemplazar al ghanés Kofi Annan en sus labores de mediación
en el conflicto sirio al servicio de la ONU y de la Liga Árabe,
según han informado fuentes de Naciones Unidas a la agencia Reuters.
Annan anunció el 2 de agosto que no seguiría con el encargo y que lo
abandonaría en cuanto terminase su mandato actual, el 31 de agosto.
Al cabo de varios días en los que el nombre de Brahimi iba
cogiendo fuerza sin que él se pronunciase, fuentes diplomáticas
aseguran que ya se ha comprometido a tomar el testigo de la fallida
misión de Annan. Según indica Reuters, el argelino, que ha sido
enviado especial de la ONU para Irak, Afganistán, Sudáfrica y Haití,
entre otros cargos, además de asesor de la Liga Árabe, habría pedido
que se cambiase el título y el alcance de la misión para no ser
visto como un mero reemplazo del ghanés, condición que el secretario
de la ONU, Ban Ki-moon, habría aceptado. De momento no se sabe cómo
se llamará su misión ni que atribuciones diferentes tendrá con
respecto a la de Annan, que trabajó bajo el título de enviado
especial conjunto de Naciones Unidas y la Liga Árabe.
Annan renunció a la misión tras chocar contra la división en el
Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Cuando anunció su salida el
2 de agosto, el diplomático ghanés, exsecretario general de la ONU,
citó como uno de los motivos de su marcha que los países del Consejo
no eran capaces de acordar resoluciones contundentes sobre el
conflicto, debido a los vetos de China y Rusia.
El plan de Annan contemplaba la retirada de las tropas y del
armamento pesado de las ciudades, el cese de las hostilidades, el
acceso de las agencias humanitarias y de la prensa internacional a
las zonas en conflicto y el inicio de un diálogo.
Gobierno y oposición se comprometieron a cumplir el plan de paz y
la ONU envió un equipo de 300 observadores para supervisar su
cumplimiento, sin embargo, ninguna de las partes ha cumplido con lo
acordado y la misión se ha visto obligada a suspender sus
operaciones y a retirar a la mitad de su contingente debido a la
escalada violencia
Brahimi coge el relevo con el objetivo de promover una
"transición política" -en palabras recientes del diplomático
argelino- que cierre la guerra siria. "El Consejo de Seguridad y los
países de la región deben unirse (...). El mundo no puede seguir
dividido mientras esa población [los civiles sirios] llora", ha
declarado el diplomático, cuyo nombramiento aún no se ha hecho
oficial.