BAGDAD,
Iraq.— Una nueva ola de atentados dejó ayer al menos 20 muertos y
unos cien heridos en unos quince ataques en diez localidades de
Irak, informaron fuentes médicas y de seguridad.
Los atentados se registraron en diez localidades diferentes, a
unos días de la fiesta del Eid al Fitr que celebra el fin del
período de ayuno del Ramadán, tradicionalmente marcado en Irak por
un recrudecimiento de la violencia.
Extremistas consideran que este mes sagrado de los musulmanes es
propicio para realizar una "guerra santa".
Los dos ataques más mortíferos tuvieron lugar en el barrio de
Huseiniya, en el norte de Bagdad, y en la ciudad de Dakik, en el
norte de la capital.
En Huseiniya, la explosión de un coche bomba mató a seis personas
y dejó 26 heridos, según un responsable del ministerio del Interior
y una fuente médica. En Taji, al norte de Bagdad, otro coche bomba
dejó siete heridos, según las mismas fuentes.
En Dakuk, en la provincia de Kirkuk, un kamikaze mató a seis
policías y dejó 25 heridos al activar su bomba.