Un equipo estadounidense de científicos ha descubierto un enorme
cúmulo de galaxias, una de las estructuras más grandes del universo,
a unos 5.700 millones de años luz de la Tierra, al que se le
atribuyen varios nuevos récords cósmicos de importancia.
El Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica dijo en una nota de
prensa que las observaciones del cúmulo, que ha mostrado un ritmo
prodigioso de formación de estrellas, podrían obligar a los
astrónomos a replantearse cómo evolucionan en el tiempo estas
estructuras colosales y las galaxias que albergan.
Conocido oficialmente con el nombre de SPT-CLJ2344-4243, el
coloso ha recibido el apodo de "Fénix" por el pájaro mitológico que
volvía de entre los muertos.
El mote se debe en parte a la constelación en la que se
encuentra. Pero Michael McDonald, miembro de la cátedra Hubble del
Instituto de Tecnología de Massachusetts, dijo que la figura del
fénix también es una buena forma de ver esta última maravilla
astronómica.
"Mientras que las galaxias del centro de la mayoría de los
cúmulos llevan miles de millones de años dormidas, la galaxia
central de este cúmulo parece haber vuelto a la vida con un nuevo
brote de formación de estrellas", dijo McDonald, autor principal del
estudio sobre el Fénix, que apareció en la edición del 16 de agosto
de Nature.
Basándose en observaciones del observatorio de rayos-X Chandra de
la NASA, el telescopio del polo Sur de la Fundación Nacional de
Ciencia de EEUU y otros ocho observatorios, los investigadores
señalaron que el centro del cúmulo está relacionado con la creación
de unas "740 masas solares" o estrellas cada año.
En comparación, el cúmulo Perseo forma estrellas a un ritmo unas
20 veces menor.
"Esto es simplemente un ritmo enorme", dijo Marie Machacek,
astrofísica del Observatorio Astrofísico del Smithsonian. La experta
explicó que se cree los cúmulos grandes como Fénix albergan miles de
galaxias, y aún hay mucho que aprender sobre lo que ocurre dentro de
ellas.
Desde hace tiempo se asocian los agujeros negros supergigantes de
la galaxia central de un cúmulo con ritmos bajos de formación de
estrellas, ya que inyectan energía al sistema e impiden el
enfriamiento de gases necesario para la creación de las mismas.
Sin embargo, los investigadores dijeron que la "enorme producción
de estrellas" del Fénix, donde nacieron unas dos estrellas al día,
sugiere que el agujero negro de su galaxia central no ha interferido
con un flujo de frío extremadamente fuerte.
"Se están formando estrellas en el cúmulo Fénix al ritmo más alto
jamás observado para el centro de un cúmulo de galaxias", afirmó en
su nota de prensa el Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica
"El objeto es también el productor de rayos X más potente de
cualquier cúmulo conocido y está entre los más grandes. Los datos
sugieren además que el ritmo de enfriamiento de gas caliente en las
regiones centrales del cúmulo es el mayor jamás visto", añadió el
texto.