Leuris Pupo y Hanser García

Huéspedes del Olimpo

Harold Iglesias Manresa
harold@granma.cip.cu

Uno, a fuerza de rápidos y certeros disparos; otro, dependiendo de potentes brazadas. Lo cierto es que la coronación del pistolero Leuris Pupo y la inclusión del nadador Hanser García en la final de los 100 metros estilo libre, los convirtió a ambos en huéspedes del Olimpo deportivo en Londres.

Pero el camino a la gloria a veces se antoja empedrado y varios escollos sortearon ambos atletas en su ascenso a la gloria.

"Estaba concentrado al máximo, te diría que ido, incluso, hasta después de ganar el oro me costó creérmelo. Eso sí, tenía mucha seguridad, iba a disparar contra mí. Tenía la espina de haber fallado en tres oportunidades anteriores (noveno en Sydney 2000, octavo en Atenas 2004 y séptimo en Beijing 2008), pero al ver que clasifiqué tercero con 586 —idénticas series de 293—, supe que tenía para buscar un buen resultado en la final.

Fotos: Yander Zamora "Incluso este año, en las Copas del Mundo de Munich y Milán, no había estado muy bien: octavo en tierras alemanas con 580 y pobre escaño 29 en Italia con 570. Fue como sacudirme de todo eso y del desperfecto que sufrió la pistola en los Panamericanos de Guadalajara. Muy positivos los entrenamientos de altura en Guatemala, los ejercicios para mejorar la circulación y el agarre del arma, las carreras, el gimnasio (aunque no muy fuerte)".

Y con creces saldó su deuda, oro y récord olímpico de 34 dianas en la final, que lo convierten en el más temible de cara a la final de las Copas del Mundo, prevista para Bangkok, Tailandia, entre el 22 y el 28 de octubre.

De blancos a piscinas, nadamos junto al "pollo" y vibramos con su clasificación a la final:

"De mis rivales solo no conocía a los estadounidenses y australianos, con el resto gané y perdí en el circuito europeo, muy provechoso para incrementar la seguridad y mejorar mi entrada al agua en la arrancada, a pesar de que hago un solo delfín y comienzo a bracear y patear (normalmente los nadadores realizan tres, economizan fuerza y ganan terreno antes de comenzar el braceo).

¿Al carril ocho? Le tengo mucha fe, en ese gané en Canet, me presiona menos y me da la posibilidad de sorprender, lo que sucedió en la semifinal.

¿Psicológicamente?

A la final llegué cansado, las piernas sobre todo, prácticamente no dormí la noche antes, nadé como 18 tramos de 100 metros en mi mente diciéndome: tienes que bajar de 48 segundos, necesitas bajar de 48¼ Eso me afectó, esperaba ubicarme entre el cuarto y el sexto, quería más. Luego en los 50 me faltó concentración, producto en buena medida a esa deuda interna y con el pueblo que me siguió.

Amén de los resultados, tanto Pupo como Hanser, desde ya son huéspedes ilustres del Olimpo.

 

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