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Transporte público capitalino
Motorizando la recuperación
MAYLIN GUERRERO OCAÑA
Notable deterioro experimenta actualmente el sistema de
transporte urbano de La Habana, debido a la baja disponibilidad
técnica del parque. Una elevada cantidad de ómnibus se encuentran
paralizados por deficiencias que han existido en los suministros de
piezas de repuesto.
La
iniciativa es una de las principales armas de estos hombres que día
a día se esfuerzan en el taller del reparto capitalino de Bahía.
En el informe presentado por el Ministerio de Transporte en las
pasadas sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular, se
reconoce que a pesar de aplicarse medidas organizativas en el sector
y reforzarse con vehículos de otras entidades, en el anterior
semestre se continuó manifestando un descenso en los niveles de
transportación de pasajeros y, además, persisten problemas
organizativos.
La capital trabajó con una disponibilidad técnica del 49,4 % como
promedio, siendo inferior en algunas líneas de ómnibus.
En
la capital funcionan 450 ómnibus, de los 900 que posee.
Funcionarios de la Dirección Provincial de Transporte (DPT)
señalaron que en la ciudad funcionan hoy alrededor de 450 ómnibus de
los 900 que posee. Las terminales más afectadas son las de Alamar y
Mulgoba, en el caso de la empresa Metrobús, y las de Guanabo,
Cotorro y Santiago de las Vegas, pertenecientes a Ómnibus Urbanos.
En pos de la
reanimación
Para enfrentar el déficit de ómnibus existente hoy, el MITRANS y
la DPT han puesto en marcha un programa integral de rehabilitación
del transporte público habanero. Directivos de esa última entidad
indicaron que los programas son tres y se clasifican de la siguiente
manera: de recuperación, reparación capital y sostenibildad.
Luis Ladrón de Guevara, director adjunto de la DPT, explicó a la
prensa que el primero de estos programas se refiere a la
recuperación de los ómnibus que estaban paralizados mayormente por
falta de piezas y que vuelven a rehabilitarse a partir de las que
están arribando al país según el cronograma previsto.
Dijo que la reparación capital contempla a los vehículos con un
gran estado de deterioro, y que por lo tanto requieren desde
chapistería hasta pintura. Mientras que la sostenibilidad se refiere
a los esfuerzos que se realizan en talleres y reconstructoras de
ómnibus para mantener trabajando de manera estable los que están en
explotación.
"El programa de reparación capital tiene un plan de 185 ómnibus,
y el de recuperación atiende 171, de los cuales hay concluidos más
de 40 de diferentes tipos".
En una labor regida por la DPT, y donde se requiere del máximo
apoyo, varias entidades se han sumado a la tarea de rehabilitación
del transporte público capitalino, entre ellas la de Producción y
Talleres de Ómnibus, Motor Centro, la productora de ómnibus Evelio
Prieto Guillama y la Empresa Provincial de Servicios Automotores (EPSA).
A prueba, ingenio y
unidad
En el reparto habanero de Bahía funciona un taller para la
recuperación integral de ómnibus Liaz, flota de equipos que
constituye el de más baja disponibilidad técnica dentro del sistema
de transporte urbano de la ciudad. Para que estos vehículos se
incorporen a sus terminales con la mayor calidad y rapidez posible,
allí se encuentran trabajando especialistas, técnicos y mecánicos de
la empresa Motor Centro y la EPSA.
Francisco Rodríguez Mirabal, director de esta última entidad,
explicó a Granma que dentro del programa de reanimación de
los ómnibus, hay 92 Liaz que se deben recuperar casi de manera
capital. Los trabajos de chapistería, pintura, y la parte interior
del equipo le corresponden a la EPSA, empresa que se dedica a
brindar servicios automotores para autos fundamentalmente, pero que
se sumó a esta tarea a finales del año pasado.
"Por nuestra parte ya hemos cumplido con 12 de estos ómnibus, de
los cuales algunos aditamentos se han debido recuperar o fabricar",
indicó el directivo.
Mientras, los trabajadores de Motor Centro se centran en las
labores de mecánica: averías de los motores, sistemas de frenos, de
luces, neumáticos... y trabajan según la entrada de piezas al
taller. En este sentido, también participan activamente mecánicos de
la terminal de Alamar.
Aunque el taller dispone de prioridad en cuanto a la asignación
de recursos, la rehabilitación de los ómnibus paralizados pone a
prueba la iniciativa y el talento de quienes trabajan en ello.
Víctor Antonio Bienz Conte, mecánico de la EPSA, comentó que
normalmente su trabajo consiste en reparar defensas de autos
ligeros, no de ómnibus, pero con esta experiencia intenta darle
solución a esta problemática. "Primero las reparamos con chapa, para
darles fuerza, y después las revestimos con fibra. Otras se
reconstruyen, y todas quedan casi nuevas".
Resultan de suma importancia los trabajos de reconstrucción y
recuperación de piezas y medios, incluido el acordeón del
articulado.
De los resultados que alcancen estos programas de reanimación del
transporte público capitalino, dependerá que este importante
servicio gane en calidad y eficiencia. |