El Lineamiento 172 de la Política Económica y Social del Partido
y la Revolución acota sobre la necesidad de que la preparación de
fuerza de trabajo calificada se corresponda con las demandas
actuales y el desarrollo del país, "para lo cual es preciso corregir
las deformaciones que hoy presenta la estructura de la formación de
especialistas de nivel superior, técnicos de nivel medio y obreros
calificados".
Ello requiere, como primer paso, establecer correctamente la
demanda de los recursos humanos. Este proceso, en un escenario
cambiante a causa del reordenamiento laboral, precisa de un estudio
consciente y equilibrado, que se traduzca en un óptimo
aprovechamiento del factor humano y mayores ingresos para la
economía nacional.
Sobre cómo transcurrió el proceso de distribución este año,
Granma conversó con Jesús Otamendiz, director de Formación y
Desarrollo, y Benigno Menéndez, especialista, ambos del Ministerio
de Trabajo y Seguridad Social (MTSS).
Otamendiz precisó que aun cuando se han aplicado modificaciones
para hacer coincidir las necesidades en recursos humanos y los
planes de desarrollo del país, sus resultados serán más palpables en
los próximos años.
"La formación tiene que corresponderse con la demanda y ese es un
tema en el que aún se trabaja. Se trata de un proceso que llevamos
atendiendo hace dos años, los primeros planes de ingreso que elaboró
nuestro organismo fueron los del año 2011 y 2012 y que darían
respuesta de empleo a partir del 2013 a los obreros calificados, del
2015 a los técnicos de nivel medio y del 2016 a los de nivel
superior.
"El hecho de que ahora se identifique la demanda hasta el 2021 no
contribuye solamente en el tema de la ubicación posterior de los
graduados, es importante también para hacer los planes de ingreso a
la formación de bachilleres y así garantizar el ingreso necesario a
la universidad.
"¿Qué ocurría anteriormente? Se garantizaba que todo el que
terminara noveno grado tuviera una opción de continuidad de estudio
sin tener en cuenta la demanda de fuerza de trabajo calificada de
nivel medio. Ahora, por ejemplo, hay un exceso de graduados como
técnicos de nivel medio en Contabilidad para los que no existe
demanda".
Según los especialistas, se mantiene la política de garantizar la
continuidad de estudio a todos los graduados de secundaria básica,
pero respondiendo a la necesidad de fuerza de trabajo. En la
identificación de esta intervienen todos los Organismos de la
Administración Central del Estado y los Consejos de Administración
Provinciales, estos últimos con un peso preponderante en el caso de
los técnicos de nivel medio, pues el destino de los universitarios
lo elabora y propone el MTSS.
"Esa demanda de fuerza de trabajo calificada se recibe anualmente
en el mes de mayo en nuestro Ministerio. Este año llegó la
correspondiente al periodo 2013-2021. Con esa información, se
elaboran los planes de continuidad de estudio de noveno grado, de
ingreso a la educación superior y de distribución de graduados. En
el caso de las especialidades técnicas, que no satisfacen todas las
necesidades del país, se proponen y aprueban prioridades en la
asignación de graduados", explica Otamendiz.
—¿Cómo se garantiza que la demanda solicitada aproveche
justamente las competencias de los egresados?
"Cuando las solicitudes se presentan se discute con los
implicados. Este año se hizo con la comisión de fuerza de trabajo
calificada, los organismos formadores y los asesores ramales según
las especialidades. A los organismos e instituciones, uno por uno
—fueron más de 60— se les preguntó adónde irían los trabajadores
solicitados. Eso conduce a la realización de un análisis lógico de
la demanda, lo que no quiere decir que todo sea perfecto.
"Por otra parte, es obligación de los directivos de las
diferentes entidades a las cuales irán los egresados, participar en
las asambleas de ubicación".
—¿Están creadas las condiciones de vida para aquellos recién
graduados que trabajarán fuera de su lugar de residencia?
"Este año son 2 012 los universitarios que trabajarán fuera de su
territorio de residencia. Esto se debe a que sus conocimientos son
necesarios en otras localidades o que no tienen demanda en el suyo
propio. Las administraciones que los reciben son responsables de su
alojamiento y de sus condiciones de vida, de acuerdo a lo
establecido en la Ley 1254 de Servicio Social.
"El año pasado todavía en diciembre teníamos graduados pendientes
por ubicar de la Universidad de Ciencias Informáticas en Santiago de
Cuba. Hay un grupo de egresados de este curso de la misma
universidad, cuya ubicación es en la capital. Muchas de estas
personas se dedicarán a dar clases de Matemática, Física y
Computación respondiendo a un déficit de docentes de estas materias
en La Habana, lo que no está reñido con su perfil ocupacional.
"Sobre ese tema se despachó con las entidades receptoras y ellos
dijeron dónde se alojarían los muchachos. Eso no quiere decir que
haya una plena conciencia en los organismos de que deben crear las
condiciones, pero hay que exigir que se cumpla".
En este aspecto, Menéndez acotó que según el artículo 11 de la
Ley de Servicio Social, si alguno de los egresados tuviera alguna
insatisfacción con el trato recibido, debe dirigirse al jefe
inmediato superior de la persona que le comunicó su puesto de labor
en la entidad. Si la inconformidad persistiera, puede contactar a la
máxima autoridad del centro o del gobierno si este hubiera sido
ubicado por el Consejo de la Administración.
—¿Puede darse el caso de que el egresado pase un adiestramiento
laboral en otro perfil que no es el suyo?
"No debería pasar. Pero hay perfiles en los que un profesional
puede desempeñarse incluso cuando no se trate de su carrera. También
hay que lograr que los jóvenes asuman que deben estar a tono con los
tiempos que se viven, porque si se gradúa como técnico de nivel
medio en construcción civil, por ejemplo, no debe ver como algo
negativo desempeñarse como obrero calificado, cuando lo cierto es
que se puede empezar por cualquier rama de la construcción, y ello
contribuye favorablemente a su preparación. Nuestros jóvenes, cuando
se gradúen, deben tener conciencia de que van a ir a trabajar donde
se les necesite".
Existe más de una causa, pero el hecho de que algunos graduados
se desempeñen en funciones para las que no recibieron instrucción
tiene que ver con la formación inexistente o escasa en ciertos
perfiles. En la creación de especialidades que cubran una demanda
creciente ha de trabajarse también para ajustar la preparación
académica y las necesidades del país.
Según explicó Otamendiz, y en el caso específico de los
especialistas en recursos humanos, ya existe en la enseñanza
técnico-profesional una especialidad en gestión de capital humano. Y
acota que para la identificación de aquellas carreras que son
necesario incorporar, "existe una comisión de fuerza de trabajo
calificada que preside el Ministerio del Trabajo y Seguridad Social
y que integran los organismos formadores y rectores de determinadas
actividades".