La
desaceleración de la economía global y las dificultades para hallar
nuevas fuentes de ingresos amenaza hoy con provocar una nueva ola de
despidos en el sector financiero de Estados Unidos.
Acorde con analistas, los grandes bancos estadounidenses tendrán
aproximadamente entre 10 y 15 por ciento menos empleados a
principios de 2013, con respeto a los que tenían a inicios del año
en curso.
De esa manera los trabajadores de las compañías financieras se
alistan para una nueva ronda de despidos, pues en 2011 más de 75 mil
empleos fueron eliminados.
Por el momento, según información disponible, Bank of America aún
se halla inmerso en medio de los 30 mil despidos que anunció en
septiembre último, sin precisar cuántos de esos recortes ya se
realizaron o si prevé más.
En tanto, Citigroup no estuvo exento de las dificultades y en
diciembre último reveló que prescindiría de cinco mil trabajadores,
mientras recientemente se conoció que la entidad proyecta reducir
aún más su personal.
Frente a esto, el banco admitió que realiza reducciones
estratégicas en ciertos negocios como parte de sus esfuerzos por
controlar gastos frente a las actuales condiciones del mercado.
Por otra parte, Morgan Stanley adelanta el despido de unos cuatro
mil trabajadores en un intento por preservar sus márgenes de
ganancias.
Estas reducciones continuas, de acuerdo con el criterio de
expertos, representan el reconocimiento de Wall Street de que la
economía estadounidense y global, lejos de recuperarse, está en
apuros.