Jan Brewer, gobernadora del estado de Arizona, en abierto desafío
a la Casa Blanca, emitió un orden que impide recibir beneficios
estatales a los inmigrantes indocumentados que califican para el
estatus temporal en los Estados Unidos.
De acuerdo con Prensa Latina, Brewer emitió una orden ejecutiva
que niega beneficios a los inmigrantes que soliciten legalizar su
status, conforme a las nuevas disposiciones federales.
La decisión de la gobernadora de Arizona impide la obtención de
una licencia de conducir o un documento de identificación emitido
por el estado.
Arizona se encuentra en el centro del debate sobre inmigración,
después que aprobó la controversial ley SB 1070, conocida como ley
del Odio, y que faculta a las fuerzas del orden a detener personas
por su condición migratoria.
De acuerdo con el Pew Hispanic Center, en Arizona hay cerca de 80
mil personas que podrían calificar para el programa federal, que
permite a determinado grupo de indocumentados, solicitar permisos de
trabajo, tarjetas de Seguro Social y licencias de conducir.
En su orden ejecutiva, Brewer reafirmó que la intención de las
actuales leyes de Arizona, y la prevención de impactos
"significativos y duraderos en el presupuesto de Arizona, su sistema
de salud y otros beneficios públicos que Arizona fondos de los
contribuyentes".
Carlos García, líder comunitario en Phoenix, calificó la decisión
de la gobernadora como un "mezquino ataque" contra un programa
federal de buenas intenciones.
"Brewer volvió a poner el nombre de Arizona en el mapa como el
epicentro del racismo contra los inmigrantes y el odio", dijo García
en un comunicado.
En 2010, el gobierno estatal de Arizona aprobó fuertes medidas
represivas contra los inmigrantes indocumentados.
En junio último, la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos
confirmó la criticada medida que permitirá a la policía revisar el
estatus migratorio de las personas que se detengan bajo sospecha de
no tener documentación legal.